La modificación fiscal estaba inicialmente programada para este jueves 1° de octubre. Por lo tanto, esta postergación evita que durante el próximo mes se produzcan aumentos en los precios de las naftas y el gasoil debido a la actualización impositiva, la cual suele trasladarse de manera directa a los precios en los surtidores.
El decreto, suscripto por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, enfatiza que esta decisión busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.
Para combatir la inflación, el Gobierno ha optado por diferir íntegramente la actualización impositiva, como se hizo anteriormente en abril, junio y septiembre, y a diferencia de otros meses donde se aplicaron incrementos parciales. La nueva fecha de implementación se establece para el 1 de noviembre.
La actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono se determina en función de la inflación acumulada trimestral y tiene un impacto directo en los precios finales de la nafta y el gasoil en todo el territorio nacional.
Desde que Milei asumió la presidencia, se han aplicado incrementos, pero aún se encuentran pendientes de ajuste los incrementos correspondientes a 2024, así como todos los de 2025, sumándose ahora la inflación del primer trimestre de este año.
En los últimos días de septiembre, las empresas petroleras que operan en Argentina llevaron a cabo un ajuste en los surtidores, con incrementos que varían entre el 2 y el 5%. YPF fue la última en implementar un aumento, aunque de solo el 1%.
Dichos aumentos se produjeron tras la estabilización del barril de petróleo Brent, que es la referencia para el mercado local, por encima de los US$100.
Desde YPF comunicaron que “esta actualización se realiza en el marco del esquema de buffer de precios que la compañía implementa desde abril y mantiene vigente ante la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio internacional del crudo”.
De acuerdo con Surtidores, el litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) tiene un costo actual de $2079, mientras que el de la nafta premium se sitúa en $2297. En el caso del gasoil, su precio es de $2176 y el diésel premium alcanza los $2368.









