Si bien suele asociarse a los derechos laborales en el país, el aguinaldo posee un trasfondo histórico y cultural que trasciende fronteras y se remonta a prácticas de la antigüedad. En la actualidad, su pago es habitual en diferentes países y sectores, lo que suscita interrogantes sobre su verdadero origen y evolución.
Sus raíces se hallan en la antigua Roma, donde la llegada del nuevo año se celebraba mediante el intercambio de strenae o regalos. Durante las Kalendariae strenae, los ciudadanos ofrecían presentes como ramas sagradas, golosinas o monedas para atraer prosperidad y el favor divino.
Esa costumbre comenzaba como un ritual religioso y familiar, pero con el tiempo se transformó en una práctica social extendida. De acuerdo con la Real Academia Española, el término “aguinaldo” podría derivar de la expresión latina hoc in anno, que significa “en este año”, lo que refuerza su conexión con los obsequios que se entregaban al inicio de un nuevo ciclo.
A medida que pasaron los siglos, la tradición de los regalos por el año nuevo fue evolucionando. En Italia se formalizó la versión moderna del aguinaldo. En 1937, el gobierno italiano instituyó por ley la tredicesima mensilità, que obligaba a los empleadores industriales a abonar un salario adicional en diciembre como gratificación navideña. Esta medida se amplió a otros sectores en 1946 y, en 1960, alcanzó a todos los empleados, convirtiendo a Italia en el primer país en convertir el aguinaldo en un derecho laboral.
En la actualidad, el aguinaldo o sus equivalentes se distribuyen en varios países, entre ellos España, México, Brasil, Argentina, Portugal, Uruguay, Perú y Colombia. En Alemania y Austria, la gratificación está sujeta a contratos colectivos y suele ser menor que el salario mensual. En los Países Bajos, el “decimotercer mes” se considera una suma adicional no sujeta a impuestos como forma de remuneración. Esta expansión resalta cómo una costumbre originada en Roma se preserva en las prácticas laborales contemporáneas.
El aguinaldo constituye un pago extraordinario de origen histórico, que nació como un regalo de buena fortuna en la antigua Roma y se consolidó como una gratificación obligatoria en distintos sistemas laborales del mundo, especialmente a partir de su formalización en Italia durante el siglo XX.
En Argentina, la tradición del aguinaldo antecede su legalización. A fines del siglo XIX, algunos comerciantes empezaron a otorgar gratificaciones a sus empleados en reconocimiento por el trabajo efectuado. Tales sumas eran arbitrarias y dependían del criterio del empleador.
El primer antecedente oficial se presenta en 1910, cuando el gobierno municipal de Buenos Aires, bajo la intendencia de Manuel Güiraldes, otorgó un “Aguinaldo del Centenario” a los empleados municipales en el marco de los festejos patrios. Durante las primeras décadas del siglo XX, se implementaron normativas que reconocían esta gratificación en ciertos sectores y regiones, aunque sin alcance nacional.
La consolidación definitiva llegó durante el gobierno militar de Edelmiro Farrell, quien en 1945, a instancias de Juan Domingo Perón —entonces secretario de Trabajo y Previsión— firmó el Decreto 33.302. Este estableció el pago obligatorio del Sueldo Anual Complementario (SAC) para los trabajadores registrados junto con un aumento general de salarios y la creación del Instituto Nacional de Remuneraciones.
Un año más tarde, en 1946, la Ley 12.921 formalizó la obligación de todos los empleadores de abonar el aguinaldo, junto con la fijación del Salario Vital Mínimo y Salarios Básicos. En 1968, la Ley 17.620 estableció que el aguinaldo se pagara en dos cuotas anuales, originando el sistema que perdura hasta la actualidad: la primera se abona en junio y la segunda en diciembre.
Así, el aguinaldo en Argentina se originó con gratificaciones voluntarias a fines del siglo XIX, avanzó con normativas parciales en el siglo XX y se establece como un derecho universal en 1945, impulsado por Perón, convirtiéndose en una de las conquistas más emblemáticas del sistema de protección al trabajador.
El aguinaldo se paga en dos cuotas: una en junio y otra en diciembre. Aunque este derecho está enmarcado en la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo, el cálculo actual fue establecido en 1984 mediante la Ley 23.041.
Dicha normativa especificó que el monto a abonar en cada semestre se determina sobre el 50% de la mayor remuneración mensual devengada por todo concepto en los semestres que concluyen en junio y diciembre. La metodología es clara: se identifica el salario más alto que se haya percibido entre enero y junio, y se calcula la mitad de esa cifra como aguinaldo correspondiente a mitad de año.
Para aquellos que no trabajaron el semestre completo, la fórmula consiste en dividir el salario mensual por 12 y multiplicar ese resultado por la cantidad de meses que efectivamente trabajaron. De esta manera, el sistema garantiza una proporción justa para quienes ingresaron a mitad de semestre.
La ley establece que la primera cuota del aguinaldo puede abonarse hasta el 30 de junio. No obstante, las empresas cuentan con un período de gracia de cuatro días hábiles. La segunda cuota debe pagarse antes del 18 de diciembre.
El aguinaldo en Argentina está regulado por la legislación laboral y se extiende a todos los trabajadores en relación de dependencia y jubilados. El Sueldo Anual Complementario corresponde tanto al sector privado como al público, siempre que exista una relación laboral formal registrada.
Asimismo, la normativa incluye a empleados y empleadas domésticas y a quienes desempeñan trabajos temporales o discontinuos, siempre que estén adecuadamente registrados. En el caso de los jubilados y pensionados, el Estado abona el aguinaldo en los mismos períodos que los trabajadores activos.
Excluyen del aguinaldo a quienes trabajan de manera informal, autónomos sin relación de dependencia y monotributistas sin un empleador directo.
Este aguinaldo, por lo tanto, se establece como un derecho garantizado por ley para empleados registrados y jubilados, quedando fuera aquellos trabajadores informales que no tienen un vínculo laboral formal.









