El presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos, defendió este viernes el informe sobre los estados contables del Banco Central (BCRA), enfatizando que la entidad sufrió una pérdida de u$s 1023 millones a causa de derivados relacionados con el oro en 2025. “No es una opinión política, es una exposición técnica”, declaró Olmos, un día después de que el BCRA desestimara el informe y acusara a la AGN de actuar con motivos políticos. Olmos aclaró que el análisis realizado es sobre estados contables y no sobre la gestión del banco. “La auditoría de gestión relacionada con las reservas de oro, su traslado y disposición está siendo evaluada en otro informe, que actualmente se encuentra en el BCRA para su descargo”, explicó. En su defensa, el presidente de la AGN indicó que, al llevar a cabo el análisis contable, el auditor puede formular salvedades y enfatizar ciertos aspectos; en este caso, la AGN optó por incluir secciones que permitan contextualizar el balance. Olmos también subrayó que el informe no se limita a las operaciones con oro: “No se trata solo de la operación de derivados con oro”, aseguró. Detalló que se están considerando otras cuestiones, como la exposición del BCRA al Estado Nacional, cambios en el manual de políticas contables, operaciones con el Tesoro de Estados Unidos, swaps y el uso del swap con China, aseverando que son elementos que ayudan a comprender el contexto. El funcionario explicó que el Banco Central tomó la decisión de asegurarse en caso de que el oro disminuyera en valor, y que, en caso de que aumentara, necesitaba pagar la diferencia, calificando esta situación como “una operación normal”. Olmos señaló que el análisis se centra en el resultado del balance y destacó que el banco debería haber revalorizado su patrimonio, en lugar de solo comunicar una ganancia de u$s 2505 millones. Este último monto, según explicó, representa el incremento en el valor del oro físico que la entidad mantiene en reservas, a raíz de la revalorización del metal en el mercado internacional. “Debería haber ganado u$s 3500 millones; sin embargo, debido a que se aseguró ante una posible disminución del precio, terminó con una pérdida de u$s 1023 millones”, precisó Olmos. En respuesta a si el BCRA efectivamente tuvo que desembolsar esa suma, el presidente de la AGN fue claro: “Tuvieron que pagar”, añadiendo que “u$s 1023 millones salieron de las reservas, pagados en dólares”. Según el informe, u$s 960 millones corresponden a pérdidas por operaciones y u$s 62,8 millones a primas de opciones. Olmos resaltó que la operación implicó cálculos por parte de ambas partes involucradas. “Al decidir eso, alguien hizo un cálculo. De un lado, se cubrieron ante una disminución; del otro, pagaron para beneficiarse de una alza”, ilustró. A su vez, observó que los bancos que intervinieron debieron haber calculado también para ofrecer esas coberturas, obteniendo así una ganancia de u$s 1023 millones. “Esto implica que alguien hizo un cálculo correcto y otro incorrecto, en el mínimo de los casos. Pero no es solo nuestra opinión, simplemente lo estamos exponiendo”, añadió. Olmos argumentó que la AGN no podía omitir esta información. “La auditoría no podía dejar de lado este dato, y eso lo vinculamos con la relevancia de la operación”, sostuvo, comparando este punto con otros elementos del balance. También mencionó que no se puede pasar por alto el standby con el Fondo Monetario, el swap con China y el acuerdo con el Tesoro de Estados Unidos, reafirmando que son detalles que deben ser presentados en el balance por razones técnicas. Desde el BCRA, se rechazó la acusación de que las operaciones fueran especulativas, defendiendo un resultado neto positivo para 2025 y asegurando que la AGN busca “desprestigiar con motivos políticos”. Ante la pregunta sobre su vinculación al peronismo, Olmos recordó que el artículo 85 de la Constitución establece que la presidencia de la AGN corresponde al partido de oposición más representado en el Congreso, y subrayó: “Siempre fue así. Históricamente, y está establecido en la Constitución”. Además, añadió que “descalificar un informe técnico basándose en la presidencia del organismo es poco fundamentado, por ser livianos ante lo que dice el Banco Central”. “Lo que deberían responder es si perdieron o no u$s 1023 millones”, insistió Olmos. Por último, reafirmó que el informe presenta de manera técnica lo que realizó el banco, y que la interpretación de esos datos queda a criterio de cada uno.









