El beneficio comenzó a incluir a hogares de áreas templadas y cálidas, muchos de ellos sin necesidad económica urgente, siendo financiado por el resto de los consumidores de gas del país. En la actualidad, el Gobierno se propone restringir esta ayuda a sus límites originales.
El régimen, que se instauró en 2002 para compensar el mayor consumo de gas en regiones de temperaturas extremas, abarcó inicialmente zonas de la Patagonia, la Puna y Malargüe, en Mendoza. Sin embargo, en 2021, a instancias del entonces diputado Máximo Kirchner y del interventor en el Enargas, Federico Bernal, se sancionó la ley 27.637, que amplió el alcance del subsidio a varias localidades en provincias templadas o cálidas, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis y Salta. Esta modificación multiplicó el número de hogares beneficiados, pasando de 780.000 en la Patagonia a 4,2 millones en total.
El subsidio de zona fría se aplica automáticamente a todos los usuarios residenciales en las áreas históricamente definidas como elegibles, sin tener en cuenta su situación económica. El descuento alcanza hasta el 50% en las tarifas de la Patagonia y un 30% en las zonas adicionales incorporadas en 2021, con posibilidad de aumentar al 50% según los ingresos del hogar, sin requerir una acreditación socioeconómica previa.
Además, este beneficio se extiende todo el año, sin distinción entre la temporada invernal, durante la cual se concentra la mayor demanda de gas para calefacción, y los meses más cálidos. Esto resulta en que localidades con veranos calurosos, como Mar del Plata, donde las temperaturas pueden superar los 30 grados, sigan recibiendo el subsidio en la misma medida que en invierno.
La ampliación del régimen en 2021 también incluyó regiones bioambientales con temperaturas promedio superiores a la media nacional, según datos de la consultora Economía & Energía. La temperatura media del país es de 17,3°C, mientras que la de la Patagonia, para la que fue diseñado originalmente el programa, es de 11,6°C. En contraste, localidades como Córdoba y Santa Fe, con un 87% y un 76% de sus usuarios bajo el beneficio, presentan climas templados y cálidos.
Actualmente, el 72% de los beneficiarios reside en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, mientras que las provincias patagónicas, que justificaron la creación del esquema, solo representan el 20% del total de usuarios subsidiados.
El financiamiento de este esquema proviene del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, que se nutre de un recargo aplicado a todos los consumidores de gas, sin distinción de categoría o ubicación geográfica, incluidos los usuarios de GNC, empresas e instalaciones industriales. Este cargo, que se detalla en las facturas como “FDO F.ART.75 LEY 25.565 MOD LEY 27.637”, aumentó del 4,46% al 7,5% del precio del gas en boca de pozo desde la aprobación de la ley, representando hoy aproximadamente $1073 mensuales para un usuario promedio.
Un informe de Economía & Energía evidenció que la ampliación del régimen influyó en los patrones de consumo. Desde 2021 hasta 2024, la demanda por unidad de gas creció un 8,8% en las regiones beneficiadas por el subsidio, mientras que en las zonas que no lo reciben se redujo un 6,8%. En total, el consumo unitario en el país aumentó solo un 1,3% en ese período.
El diseño de este beneficio ha sido criticado por diversos sectores políticos. Sin embargo, en 2022, un año después de su ampliación, un bloque opositor propuso un nuevo proyecto para extenderlo, argumentando que poblaciones vecinas con climas similares habían quedado fuera del régimen, citando como ejemplo a un residente de Luján, incluido, frente a otro de General Rodríguez, excluido. Aunque este planteo, que proponía sumar 8 millones de usuarios en lugar de reducir beneficiarios, no prosperó, evidenció la arbitraria determinación de la cobertura y el compromiso original de asistir a quienes viven en las regiones más frías del país.
El proyecto presentado por el Poder Ejecutivo, que ya cuenta con media sanción, pretende restaurar la cobertura geográfica al esquema original de 2002 y eliminar el subsidio automático para las zonas que se sumaron en 2021. Los usuarios de estas áreas podrán acceder a un nuevo beneficio, aún sin determinar, si cumplen con los requisitos del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, que prioriza criterios de ingresos sobre factores climáticos. Aquellos hogares con ingresos superiores a tres Canastas Básicas Totales, equivalentes a unos $4,6 millones, quedarán excluidos del subsidio. El descuento ahora solo se aplicará al componente de gas natural en la factura, en lugar de abarcar el total de la tarifa como se hace actualmente.









