La modificación afecta a los usuarios que emplean servicios de distintas jurisdicciones. De esta manera, el primer tramo del viaje en tren conserva su tarifa habitual, pero al usar el subte en la continuación del recorrido, ya no hay aplicación de la bonificación que ofrecía la Red SUBE, la cual reducía a la mitad el costo del segundo viaje.
Sin embargo, el esquema de descuentos sigue en funcionamiento para las conexiones entre medios de transporte que operan dentro del ámbito de la Ciudad. Según informaron fuentes de la administración porteña, el beneficio se mantendrá tanto para el subte como para las 27 líneas de colectivos locales.
En estos casos, el primer viaje se abona con la tarifa completa, el segundo recibe un descuento del 50% y, a partir del tercer viaje, el descuento se incrementa al 75%. Para beneficiarse de esta bonificación, las combinaciones deben realizarse dentro de un lapso de 120 minutos.
Asimismo, otros beneficios tarifarios permanecen vigentes, tales como el descuento para pasajeros frecuentes y las tarifas y pases especiales. Estos incluyen la tarifa Social, las tarifas Maestro y Estudiantil, el Boleto Educativo, el Pase para personas con discapacidad y trasplantadas, así como el boleto gratuito para jubilados, pensionados y miembros retirados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
La eliminación de este descuento ha renovado la tensión entre la Nación y la Ciudad en torno al financiamiento de los subsidios al transporte, especialmente en lo que respecta a quién debe cubrir el costo de las combinaciones entre servicios de diferentes jurisdicciones.
El Gobierno porteño atribuye esta decisión a un cambio por parte de la Nación, que ha dejado de financiar dichas integraciones tarifarias. Desde la Ciudad aseguran que, desde octubre de 2024, el Gobierno nacional dejó de cubrir el costo de las combinaciones entre servicios de transporte de distintas jurisdicciones.
Según su versión, la Ciudad asumió el costo durante los últimos meses para evitar un impacto inmediato en los pasajeros, pero esa situación se tornó insostenible desde el punto de vista fiscal, lo que llevó a mantener el beneficio únicamente para los servicios que dependen de la administración porteña.
Sin embargo, esta explicación es rechazada por el Gobierno nacional. Fuentes oficiales sostienen que la eliminación del beneficio es una decisión de la Ciudad y no del Ejecutivo. “El subsidio de Red SUBE para subtes siempre fue absorbido por la Ciudad, la Nación solo subsidió los colectivos”, afirmaron. Además, indicaron que la política del Gobierno nacional fue disminuir la cantidad de subsidios y dejar de administrar transportes que no son de su jurisdicción, comparando la situación con manejar el transporte en Córdoba.
De esta manera, actualmente existe una discrepancia entre los viajes realizados exclusivamente dentro de la jurisdicción de la Ciudad y aquellos que combinan servicios porteños con trenes o colectivos de otras jurisdicciones. En el primer caso, la Red SUBE mantiene los descuentos. En el segundo, la integración dejó de operar.
Este punto de desacuerdo se enmarca en una disputa más amplia sobre el financiamiento del sistema de transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires. La Nación y la Ciudad continúan en desacuerdo sobre la distribución de subsidios y quién debe asumir el costo de los servicios que cruzan distintas jurisdicciones.
La consecuencia inmediata para los usuarios es que un pasajero que llega a la Ciudad en tren y luego utiliza el subte ya no podrá acceder al descuento que anteriormente se aplicaba automáticamente por dicha combinación. En contraste, quienes realicen dos o más viajes entre medios de transporte bajo jurisdicción porteña seguirán disfrutando de las bonificaciones estipuladas por la Red SUBE.









