La disputa surgió a raíz de declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien mencionó el área como parte de las zonas de custodia de Argentina. Durante una entrevista, Valverde había expresado: “Lo otro que tenemos muy importante, como dijeron ustedes, Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía. Hay que mantener ahí, hay que hacer presencia porque eso es una llave bioceánica, Atlántico-Pacífico, y como te digo, eso te puede alertar un montón de cosas”.
La conversación entre Presti y Barros tuvo lugar el miércoles por la noche. Según un comunicado del ministerio de Defensa chileno, el ministro argentino atribuyó las palabras de Valverde a “una confusión y desprolijidad”. Presti subrayó que el alto oficial “conoce la legislación, tratados y fallos vigentes sobre la materia” y reafirmó que para Argentina “no está en discusión que el Estrecho de Magallanes es chileno”.
Asimismo, se destacó que tanto el canciller como Valverde “tomarán contacto con sus respectivas contrapartes chilenas para aclarar lo ocurrido”. Durante una reunión con exministros de Defensa, Barros expresó que “no hay duda jurídica” sobre la soberanía chilena en la región y añadió que “dentro de la libertad de expresión sale alguna declaración confusa…pero tampoco tiene la capacidad de deteriorar las relaciones que tenemos a nivel de Fuerzas Armadas”. Resaltó, además, que existen “muy buenas relaciones a nivel de Fuerzas Armadas y de ministros de Defensa, con una coordinación total”.
Después de la conversación, el secretario de Estado chileno manifestó su aprecio por la franqueza de la comunicación y agradeció la disposición para superar esta situación, sobre todo en momentos en que ambos países llevan a cabo ejercicios combinados en aguas nacionales.
Ayer, la Cancillería argentina también emitió un comunicado para atenuar la escalada de tensiones del gobierno de José Antonio Kast hacia la administración de Javier Milei. Señaló que “la posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Ambos instrumentos rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina.” El texto subraya que el tratado de 1881 determinó que el Estrecho de Magallanes pertenece completamente a Chile y estableció, además, la neutralidad perpetua y la libre navegación para todas las banderas, incluidas las británicas, lo que ha sido un tema conflictivo para Argentina. El pacto de 1984, mediado por el papa Juan Pablo II tras tensiones bélicas entre ambos países, reafirmó el marco territorial vigente y reconoció la soberanía chilena sobre el estrecho.









