En la próxima jornada, los protagonistas serán los psiquiatras José Luis Covelli y Enrique Gallego, quienes formaron parte de la junta médica que revisó la historia clínica de Maradona y emitió conclusiones respecto a su estado de salud y a las circunstancias que rodearon su deceso.
El debate ha superado ya las 30 audiencias y tiene a siete profesionales de la salud acusados. La continuación de las declaraciones se produce tras el hallazgo de documentación que pertenece a otra persona, lo que ha puesto nuevamente en tela de juicio una de las pruebas centrales del expediente.
La junta médica interdisciplinaria comenzó su labor en marzo de 2021 por orden de la Justicia de San Isidro, estuvo compuesta por peritos oficiales y especialistas sugeridos por las defensas y las querellas.
Su función consistió en evaluar el estado de salud de Maradona, la atención que recibió durante sus últimos días y las circunstancias en las que se produjo su fallecimiento. Los resultados de este examen se integraron a la investigación judicial.
Sin embargo, en la última audiencia surgió una irregularidad que generó graves cuestionamientos. Mientras uno de los 20 peritos que participó en el procedimiento prestaba declaración, un abogado revisó la documentación utilizada para la evaluación de la función renal del exfutbolista y descubrió una inconsistencia.
Uno de los estudios analizados no pertenecía a Diego Maradona, sino a Don Diego, quien también había recibido atención médica de Swiss Medical en 2015.
Este descubrimiento ha suscitado dudas sobre la metodología empleada por los especialistas, así como sobre la influencia que dicha documentación errónea pudo haber tenido en las conclusiones de la junta.
Francisco Oneto, abogado defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, calificó el incidente como “escandaloso”, aunque descartó la posibilidad de que hubiera una maniobra intencionada detrás de la inclusión del estudio equivocado.
En este marco, Covelli y Gallego deberán proporcionar respuestas sobre el trabajo realizado por la junta y las conclusiones a las que llegaron los expertos. La ronda de testimonios recobra mayor importancia tras el error en la documentación, ya que las partes tendrán la oportunidad de profundizar en sus interrogantes sobre cómo se llevaron a cabo los análisis médicos y qué protocolos se siguieron para validar los estudios incorporados.
Además, los peritos deberán ofrecer precisiones sobre el estado de salud de Maradona y explicar el proceso mediante el cual elaboraron los informes que luego fueron utilizados en la investigación.
El proceso judicial busca determinar si los siete profesionales de la salud imputados tienen responsabilidad penal en la muerte del exfutbolista, ocurrida el 25 de noviembre de 2020. En ese momento, Maradona se encontraba en internación domiciliaria en una vivienda del barrio San Andrés, en Tigre, tras recibir el alta de una institución médica.
El actual debate se inició en abril de 2026, luego de que el primer juicio fuera anulado debido al escándalo que rodeó a la exjueza Julieta Makintach, quien fue separada de su cargo tras conocerse su implicación en un documental relacionado con el proceso judicial, lo que llevó a la anulación del debate y a la necesidad de reiniciar el procedimiento.
En este contexto, el Tribunal está evaluando las responsabilidades de los profesionales que asistieron a Maradona en sus últimos días y si existieron conductas que puedan ser consideradas penalmente reprochables en el tratamiento que recibió. Las declaraciones de Covelli y Gallego se realizarán en un momento crítico del nuevo juicio, con el cuestionamiento a la junta médica en primera línea y las partes enfocadas en determinar el impacto que el estudio erróneo de Don Diego pudo tener en las conclusiones de la causa.









