Por otro lado, MSU Green Energy ha mantenido su calificación en B2, también con una perspectiva estable. Según el análisis de la calificadora, el aumento en las calificaciones se debe a un entorno macroeconómico que ha fortalecido las condiciones operativas y financieras de estas compañías.
En el caso de TGS, la mejora se basa en la operatividad de sus activos para el transporte de gas, el desarrollo de Vaca Muerta, así como en la diversificación de sus operaciones entre sectores regulados y no regulados, además de un bajo nivel de endeudamiento.
Respecto a Aeropuertos Argentina, la calificación tiene en cuenta la vigencia de su concesión hasta 2038, así como la facturación en dólares de sus tarifas y el volumen de tráfico aéreo manejado.
La actualización en la calificación de EDEMSA se fundamenta en la estabilidad en la distribución eléctrica en Mendoza, el esquema de actualización de tarifas y la previsibilidad en la generación de caja.
Genneia ha sido elogiada por su posición en el mercado de energías renovables, por contar con contratos a largo plazo y por sus planes de expansión de capacidad instalada.
Finalmente, la mejora en YPF Luz se debe a la diversificación de su parque generador, el respaldo proporcionado por YPF y los contratos existentes con CAMMESA y clientes privados.









