La ITIA señaló que “aunque la suspensión provisional no es obligatoria para esta sustancia, Bagnis eligió una suspensión provisional voluntaria el 18 de octubre de 2025 mientras se realizaba la investigación”. En noviembre de ese año, el tenista originario de Rosario, aunque criado en Armstrong, Santa Fe, “indicó que había encontrado un suplemento contaminado como la fuente de la sustancia detectada en su muestra”. Para respaldar su argumento, Bagnis presentó pruebas documentales, incluidos registros de comunicación con su médico, recibos de compra y análisis de expertos independientes.
“Por motivos médicos, el doctor de Bagnis le prescribió un suplemento personalizado y le recomendó una farmacia para su producción, asegurando su seguridad y su utilización por parte de otros deportistas. A principios de 2026, la ITIA remitió el producto a un laboratorio independiente acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje, donde se confirmó la presencia de la sustancia y la veracidad del relato de Bagnis. Así, la ITIA determinó que, bajo las circunstancias, la infracción no fue intencional”, comunicó el organismo, que tiene su sede en Roehampton, Londres.
“Por consiguiente -agregó-, se le propuso al jugador una suspensión de 12 meses, que fue aceptada tras renunciar a su derecho a una audiencia ante un tribunal independiente. Dado el tiempo ya cumplido bajo la suspensión provisional, la penalización de Bagnis terminará el 17 de octubre de 2026”.
La muestra que arrojó el resultado positivo provino de un control realizado durante la fase clasificatoria del US Open 2025, el 18 de agosto, en el que el zurdo fue derrotado en la primera ronda por el australiano James Duckworth, con un marcador de 6-4 y 6-2.
La hidroclorotiazida se volvió conocida por casos de doping de futbolistas como Lucas Martínez Quarta y Camilo Mayada, ya que es un agente enmascarante que a menudo se utiliza para ocultar el uso de otras drogas prohibidas, ya que puede alterar la composición de la orina.
Bagnis, un tenista apreciado en el circuito, que alcanzó el top 100 en 2014 y cuenta con 17 títulos en la segunda división del profesionalismo, describió hace poco su situación como “uno de los peores momentos” de su carrera. En ese sentido, mencionó: “La noticia me tomó completamente por sorpresa. Desde el primer momento colaboro con la ITIA de manera total y transparente para aclarar todo lo antes posible”.
Su última participación oficial fue en septiembre de 2025, en el Challenger de Antofagasta, Chile, donde alcanzó los octavos de final, tanto en singles como en dobles. En relación a la situación, Bagnis aseguró: “Quiero dejar en claro que nunca tomaría conscientemente algo prohibido, por eso tengo plena confianza en mi inocencia y en que la verdad saldrá a la luz, con un desenlace justo”. Después de enfrentar esta difícil etapa, el santafesino puede comenzar a planificar su regreso a las competiciones.









