El bitcoin (BTC) se encuentra hoy, 7 de septiembre, valorado en US$79.756 (ARS $127.611.171), según datos de la billetera virtual Lemon. Este precio indica un aumento del 0,38% en las últimas 24 horas y del 2,8% en comparación con la semana anterior. La capitalización de mercado de esta criptomoneda asciende a US$1.600.216.267.387. Ethereum (ETH), la segunda criptomoneda más importante por capitalización, se cotiza a US$2.500,34 (ARS $4.000.542), con una variación diaria del 0,23%. Entre las altcoins más relevantes, BNB (Binance) registra un valor de US$747,88 (ARS $1.196.606), Cardano (ADA) se encuentra en US$0,22 (ARS $351,08) y Solana (SOL) cotiza a US$105,36 (ARS $168.575). Las variaciones de precio en las últimas 24 horas para estas monedas fueron de 2,12%, 0,82% y 0,56%, respectivamente. La capitalización total del mercado de criptomonedas se eleva a US$2.576.531.131.581, lo que representa un incremento del 0,25% en el último día, y el volumen de operaciones en las últimas 24 horas alcanza los US$63.892.983.991. En cuanto a otras criptomonedas, Avalanche (AVAX) se encuentra a US$7,82 (ARS $12.509), Ripple (XRP) a US$1,41 (ARS $2.254,74), Polkadot (DOT) a US$0,98 (ARS $1.572,48), TRON (TRX) a US$0,34 (ARS $539,13), Litecoin (LTC) a US$54,46 (ARS $87.128) y Chainlink (LINK) a US$13,11 (ARS $20.982). Las criptomonedas son activos digitales que operan en redes descentralizadas mediante tecnología blockchain, lo que permite registrar transacciones sin la necesidad de intermediarios. De acuerdo a especialistas del ecosistema, una criptomoneda puede ser considerada, en esencia, como un código o contrato inteligente que representa un valor dentro de una red distribuida, y su uso se extiende a pagos, ahorro, inversión y aplicaciones descentralizadas. Bitcoin fue la primera criptomoneda y estableció un límite de oferta al fijar en 21 millones el total de unidades que existirán, característica que influye en su valoración en el mercado. A lo largo del tiempo, ha sido visto como una forma de “oro digital” y una opción de resguardo para ciertos inversores. Asimismo, dentro de este ecosistema existen las stablecoins, monedas digitales diseñadas para mitigar la volatilidad al estar vinculadas a activos estables, como el dólar. Ejemplos de estas monedas son USDT y USDC, que posibilitan transferencias rápidas, pagos transfronterizos y protección ante la inflación, y concentran un porcentaje creciente de la actividad en el mercado global. En Estados Unidos, 161 millones de personas poseen stablecoins, de acuerdo a informes. En Argentina, ya se puede transaccionar con una stablecoin vinculada 1:1 al peso argentino (wARS), que permite realizar pagos y operaciones 24/7 en redes como Ethereum, Base o World Chain. La digitalización del peso argentino facilita transacciones inmediatas sin necesidad de intermediación bancaria. Actualmente, el mercado de criptomonedas está pasando por una etapa de mayor adopción y profesionalización, pero al mismo tiempo enfrenta ajustes y correcciones. Las salidas netas de fondos institucionales, en particular desde los ETFs de bitcoin en Estados Unidos, y la volatilidad en los derivados están causando movimientos bruscos en los activos más importantes. Al mismo tiempo, el contexto macroeconómico global afecta el apetito por el riesgo y la rotación hacia activos tradicionales, lo que provoca jornadas de alta inestabilidad y volumen en las transacciones. Este comportamiento es indicativo de un mercado que oscila entre ciclos de expansión y períodos de incertidumbre, mientras intenta afianzarse en el sistema financiero global.









