Periodista: ¿Qué considera que hizo mal el Partido Justicialista para que Javier Milei esté gobernando en la actualidad?
Sergio Uñac: El peronismo cometió errores y sería irresponsable no reconocerlo. No supimos interpretar a tiempo las demandas sociales, especialmente las relacionadas con la inflación y el deterioro cotidiano que muchas familias enfrentaban. Hablando del presente, con este gobierno el país se encuentra en una situación peor. Milei prometió un cambio radical y ha demostrado ser parte de los problemas que decía combatir. Gobernar no se limita a ordenar la macroeconomía o manejar una planilla de Excel; implica entender que detrás de cada decisión hay personas. Cuando una madre debe decidir qué dejar de pagar o un trabajador siente que su salario ya no alcanza, la política debe ser más receptiva y dialogar menos entre dirigentes. Hoy, los comercios ven disminuidas sus ventas, las PyMEs no saben si pueden mantener a sus empleados, los jubilados recortan medicamentos y muchas familias viven en estado de supervivencia. La Argentina no puede acostumbrarse a esta realidad.
Periodista: ¿Encuentra algo positivo en la gestión de Javier Milei?
S.U.: Milei ha captado adecuadamente el descontento social debido a la inflación y la baja del poder adquisitivo. La Argentina requiere no solo de un equilibrio fiscal, sino también de una inflación controlada. Sin embargo, estos aspectos deben ser considerados como activos sociales, no solo financieros. Además, otro de los problemas es la ausencia de un proyecto de desarrollo; prevalece una lógica de ajuste que hace recaer todo el peso sobre la población. Cuando una sociedad entra en modo de supervivencia, comienzan a aparecer los daños colaterales: disminuye el consumo, el estrés afecta la salud mental, crecen las tensiones familiares, los jóvenes pierden sus expectativas y muchas personas sienten que no pueden proyectar un futuro. La economía no puede evaluarse solo a través de indicadores; hay que observar cómo impacta en la vida cotidiana de la gente.
Periodista: ¿En qué etapa se encuentra actualmente el peronismo?
S.U.: El peronismo está en un proceso de reconstrucción, pero también requiere de una profunda reflexión. Creo que esto puede ser una oportunidad para abrir un gran debate de ideas y ampliar nuestro espacio. La sociedad no busca dirigentes que solo enumeren problemas; anhela soluciones concretas. Por eso, hablo de un peronismo de soluciones: aquel que retome la discusión sobre producción, empleo, educación, seguridad, desarrollo y estabilidad económica. Asimismo, creo que el futuro requiere unidad, no una unidad forzada en torno a nombres particulares, sino una cohesión basada en un programa común y una visión de país. La Argentina necesita una oposición seria, responsable y atenta a los problemas reales de la población.
Periodista: ¿Quién se perfila para liderar al peronismo en la próxima campaña presidencial?
S.U.: El liderazgo será forjado por quien logre interpretar mejor el momento social y ofrezca un horizonte de esperanza realista. Además, quien logre unir todas las tendencias internas y alinearlas detrás de un mismo proyecto. La ciudadanía está cansada de las disputas políticas; quiere líderes que hablen menos de sí mismos y más sobre cómo mejorar la vida de la gente. Y esto aplica para todos los espacios políticos, incluido el peronismo.
Sergio Uñac enfatiza la necesidad de realizar internas en el PJ y menciona: “No veo un plan económico integral: veo un ajuste”.
Periodista: ¿Cuál es su referente en cuestiones económicas o a quién le gustaría ver como Ministro de Economía?
S.U.: Más allá de la persona que ocupe el cargo, me interesa más el modelo económico que se implemente. La Argentina requiere un equipo económico que comprenda la producción, el trabajo y el desarrollo federal, pero que también tenga una gran sensibilidad social. Hoy no percibo un plan económico integral; lo que veo es un ajuste. Un país no puede crecer solo mediante ajustes. La estabilidad es fundamental, sin duda, pero no es suficiente si al mismo tiempo se destruye el consumo, se paraliza la obra pública y se frenan sectores productivos enteros. Necesitamos economistas que entiendan que la economía real vive en cada hogar, en una fábrica, en una PyME, en un comercio local, en un productor agrícola o en un emprendedor que desea invertir y generar empleo.
Periodista: ¿Cuál es su propuesta para combatir la inflación y mantener el equilibrio fiscal?
S.U.: La inflación debe ser enfrentada con seriedad, disciplina fiscal y previsibilidad. No obstante, no hay estabilidad sostenible si la economía familiar y productiva colapsa. Tanto la inflación como el equilibrio fiscal deben ser activos dentro del plan económico de un gobierno, pero, sobre todo, deben ser activos sociales. La Argentina necesita recuperar su capacidad de producción, consumo y empleo. Debe restaurar el poder adquisitivo y las condiciones de trabajo dignas. No es suficiente celebrar que algunos indicadores bajen si, al mismo tiempo, un trabajador, registrado o no, no llega a fin de mes. Propugno por un modelo de desarrollo productivo, federal y orientado a la exportación, que integre la minería, la energía, el agro, la industria, la tecnología y la economía del conocimiento para generar divisas genuinas, empleo de calidad y oportunidades para los jóvenes. Un modelo donde el equilibrio fiscal sirva como herramienta para crecer y no como un fin en sí mismo.
Periodista: ¿Es posible construir un proyecto nacional sin el enfoque bonaerense? ¿Cuál será su estrategia política en la provincia?
S.U.: Creo que esa discusión ya quedó atrás. La Argentina necesita una construcción integral entre Buenos Aires y las regiones productivas del interior. No favorece entrar en falsas dicotomías. El desafío es avanzar hacia un peronismo que brinde soluciones, un proyecto nacional con una perspectiva federal, donde cada región aporte desde su potencial productivo y humano. Esto requiere diálogo, amplitud, deseo de acuerdo y un conocimiento profundo de cada provincia. La sociedad ya no está atenta a quién gana una interna local; espera que los líderes aborden cómo generar empleo, aumentar ingresos y proporcionar tranquilidad a las familias.
Periodista: ¿Cómo califica su relación con Axel Kicillof?
S.U.: Mantengo una buena relación con Axel y respeto enormemente la responsabilidad que implica gobernar una provincia, especialmente una tan compleja como Buenos Aires en este contexto desafiante. A pesar de las diferencias que puedan existir, considero que el momento demanda madurez política para que la discusión de propuestas se realice en un marco de diálogo y respeto, permitiendo generar puentes. La sociedad espera eso de nosotros. Nuestro verdadero adversario político es La Libertad Avanza.
El senador nacional por San Juan, Sergio Uñac, recibió a Ámbito en su oficina del Congreso.
Periodista: ¿Por qué es importante definir al candidato del peronismo a través de una interna?
S.U.: La legitimidad se construye participando. La sociedad ha cambiado y la política debe adaptarse. La única forma de definir liderazgos es a través del voto popular. El peronismo necesita abrirse, escuchar y permitir que participen la mayor cantidad de argentinos posible: de todas las provincias, regiones, ciudades, pueblos y rincones del país. Esto fortalece el espacio y también al candidato electo, que emerge con un respaldo más amplio, genuino y federal.









