Esta mañana, se cerró el plazo para la presentación de listas en la elección de convencionales constituyentes en la ciudad de San Carlos de Bariloche, y la decisión del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), liderado por Bregman, desató una serie de tensiones en el ámbito nacional. El PTS optó por aliarse con el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MST), dejando fuera al Partido Obrero y a la Izquierda Socialista.
Tras conocerse esta decisión, el Partido Obrero reaccionó publicando un artículo en su principal medio de comunicación, Prensa Obrera, firmado por los dirigentes Pablo Giachello y Juan García, donde enumeran los desaciertos de Bregman en tiempos recientes.
Desde el PO sostienen que el hecho de Bariloche es significativo e incluso “inexplicable”. Según su relato, Bregman exigió al PO que “repudiara” la lucha de los trabajadores de FATE, especialmente del Sutna, el sindicato que lidera el reclamo tras el cierre de la planta de neumáticos.
“Es realmente incomprensible que un partido de izquierda le pida a otro que repudie una lucha obrera. Creemos que esto es una excusa para ir rompiendo el frente paulatinamente. No hubo discusión sobre los lugares en las listas, ni sobre recursos. Es un grave error de Bregman. Si hoy ocupa el lugar que ocupa, se debe en buena parte al FIT”, expresó un dirigente del PO.
Uno de los episodios más graves mencionados ocurrió el 1° de mayo, una fecha emblemática para los movimientos obreros. Ese día, Bregman eligió realizar un acto en el estadio de Ferro mientras que los demás partidos y movimientos sociales se concentraron en la Plaza de Mayo. El PO sostiene que la líder del PTS busca moderarse y acercarse al centro para atraer votos del peronismo, señalando que esto podría explicar su falta de rechazo a los rumores de una posible alianza electoral en una eventual segunda vuelta frente a Milei.
El artículo de Giachello y García también menciona que Laura Liff, una figura clave del PTS, declaró en un foro del FIT-U que “el FIT-U no alcanza, es una respuesta rutinaria y sin ambición”, sugiriendo que, si se busca crear “un partido de la nueva clase trabajadora”, no deben participar en los comités del PTS. En consecuencia, el espacio de Bregman se considera el único con capacidad de representar a los nuevos votantes trabajadores.
A su vez, lamentan que Bregman decidiera organizar una “marcha de la bronca” sin consultar previamente dentro del FIT-U. El artículo concluye señalando: “Como se puede ver, la ruptura en Bariloche no es un ‘rayo en cielo sereno’. No obstante, queda por ver hasta dónde llevará el PTS esta dirección. Por nuestra parte, expresamos nuestro rechazo a la ruptura del FIT-U, pues lo defendemos como un espacio político imprescindible para continuar luchando por la independencia política de los trabajadores.”
¿Qué impulsa estas decisiones de Myriam Bregman en la interna de la izquierda? Según el dirigente del PO, la respuesta radica en las encuestas.
Una encuesta de CB Global Data, a cargo del analista Cristian Buttié, indica que Myriam Bregman cuenta actualmente con una intención de voto del 7,6%, colocándose en cuarto lugar, con Cristina Fernández de Kirchner (inhabilitada por la Justicia) en segundo lugar, con un 15,2%. La primera posición es para Milei con un 32,4%, y en tercer lugar se encuentra Axel Kicillof con un 14,7%.
La gran incógnita es cómo se distribuirán esos más del 15% que desea votar a CFK y no podrá. ¿Recepcionará esos votos Kicillof en primera vuelta? ¿O Bregman tiene posibilidades de aumentar su caudal? Cabe destacar que, si la intención actual de 7,6% se materializa en las urnas, sería una elección histórica para la izquierda en el país.
Por otro lado, otra encuesta de OPSA-UBA evaluó la imagen de varios candidatos potenciales, y Bregman se ubicó en el primer lugar con el mejor índice positivo: 44%. Sin embargo, su imagen negativa también es del 43%, lo que sugiere un margen muy limitado para un crecimiento adicional.
A pesar de ello, es una de las candidatas más reconocidas en la sociedad, con un 13% de personas que no tienen opinión sobre ella, lo que indica cierto nivel de desconocimiento.
Contrasta esta situación con otros candidatos como Dante Gebel, quien es desconocido para un 55% de la población, o Sergio Uñac, con un 61% sin conocimiento. En un contexto de descrédito general hacia la política, los analistas sopesan si ser desconocido es una ventaja o una desventaja.
En diálogo con una agencia informativa, Buttié opinó: “De aquí al año que viene, será crucial ver cuánto tiempo puede Bregman mantener su postura al margen de la discusión. En medio del debate de ‘Milei sí’ o ‘Milei no’, los votantes buscarán darle utilidad a su voto. Si en el debate aparece Kicillof o algún otro candidato peronista, eso podría restarle muchos votos a Bregman. Por eso, considero que este 7,6% es más su techo que su piso.”
Para el Partido Obrero (que comparte esta opinión con la Izquierda Socialista), Bregman intenta imponer su nuevo poder mediático y político sobre los demás partidos del FIT-U, estableciendo una agenda que se aleja de los extremos hacia una postura más centrada, con el objetivo de ampliar su base de votantes, buscando captar el interés de la clase media que enfrenta dificultades económicas.
“Los partidos de izquierda no estamos dispuestos a ceder nuestras luchas históricas. Si persiste en esta actitud, la ruptura será inevitable. No somos un partido más. No buscamos adaptarnos a un sistema político que continúe con las prácticas capitalistas. Queremos transformar el orden establecido, colocando a los trabajadores en el centro. Reconocemos que Myriam es la líder del FIT y valoramos sus buenos resultados en las encuestas, pero ella no hubiese alcanzado esto sin la unidad de todos los partidos de la izquierda, consolidando votos y garantizando presencia tanto en las calles como en las fábricas”, concluyó el dirigente.









