– Solicitud de la UIPBA
Representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) se reunieron para discutir medidas destinadas a aliviar la carga fiscal sobre las empresas, centrándose especialmente en Ingresos Brutos, un tributo considerado altamente distorsivo por su efecto acumulativo en la economía.
En el encuentro, que contó con la participación de más de 70 asociados, incluidos representantes de firmas, cámaras y federaciones, Cristian Girard, titular de ARBA, destacó la necesidad de implementar una reforma tributaria, aunque advirtió que su realización llevará tiempo.
Girard indicó que existe un amplio consenso respecto a la necesidad de eliminar impuestos distorsivos, aumentar la participación de los impuestos directos y reducir la de los indirectos. Sin embargo, enfatizó que estas modificaciones dependen de una variable fundamental: el crecimiento económico.
“Lo primero que tenemos que tener en claro es que primero hay que crecer y, una vez que estemos creciendo, con un crecimiento consolidado, entrar en estas discusiones”, subrayó Girard durante la reunión que se llevó a cabo el miércoles en la sede de la UIA en la Ciudad de Buenos Aires.
El funcionario también comentó que “los problemas de la industria no se acaban, no se agotan, en Ingresos Brutos o el impuesto al cheque.”
Otro de los temas tratados fue la posibilidad de combatir la evasión a través de una reducción progresiva de la carga tributaria para aquellos contribuyentes que cumplen con sus obligaciones.
En este sentido, Girard sugirió establecer “un consenso o un pacto público-privado” que permita que las mejoras en la recaudación, derivadas de una menor evasión, se traduzcan en la disminución de las alícuotas para el sector formal de la economía.
Durante el encuentro, el titular de ARBA destacó las iniciativas impulsadas para reducir el impacto de Ingresos Brutos en el sector productivo, lo cual es una de las grandes preocupaciones de la industria. A principios de julio, se había planteado la necesidad de avanzar, en un marco de consenso fiscal, hacia la devolución automática de saldos y la eliminación de regímenes de percepción, retención y pagos a cuenta.
Girard mencionó varias acciones destinadas a reducir los saldos a favor. Se indicó que el stock de capital retenido, que al inicio de su gestión equivalía a aproximadamente tres meses de Ingresos Brutos, se ha reducido a menos de 0,9 meses.
A través del régimen “Riesgo 0, SAF 0”, implementado en 2026, ARBA ha ajustado las alícuotas de retención y percepción de manera automática según el perfil fiscal de cada contribuyente. Por ejemplo, si los anticipos son excesivos, el sistema los reduce automáticamente.
Hasta julio de 2026, el fisco bonaerense reportó que se habían liberado $ 8.476,5 millones en saldos a favor y recibido 18.131 solicitudes de adhesión, con más de 16.000 contribuyentes beneficiados por el recálculo automático.
El mismo día de la reunión, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) hizo pública una propuesta en una conferencia de prensa, dirigida al gobernador Kicillof, para reducir Ingresos Brutos.
“El tributo grava los ingresos en cada una de las etapas del proceso productivo, provocando el efecto cascada. Al no permitir descontar los insumos intermedios de forma plena, se encarece la cadena productiva,” explicó Eugenia Ctibor, secretaria del presidente de la UIPBA, Alejandro Gentile.
Según un estudio de esta entidad, la presión tributaria efectiva sobre el valor agregado industrial en la Provincia de Buenos Aires asciende al 4,7%, en comparación con el 3,5% en Córdoba y el 3,6% en Santa Fe. La industria representa el 14% de la recaudación provincial total por Ingresos Brutos.
A raíz de este análisis, la UIPBA propuso una reducción escalonada del impuesto para las empresas industriales medianas y una disminución gradual para las grandes. Para las pequeñas y medianas empresas (pymes), se pidió la eliminación total, lo que tendría un costo fiscal equivalente al 1,4% de la recaudación provincial.
Respecto a las medianas empresas, la propuesta consiste en establecer una “alícuota cero” en un plazo de tres años, con una reducción del 0,5% anual. Para las grandes empresas, se planteó una disminución del 0,3% anual durante cinco años.
Por último, los industriales bonaerenses también solicitaron una actualización del Mínimo No Imponible (MNI), fijado actualmente en una facturación anual de $ 1.800 millones, llevándolo a $ 3.200 millones.









