El análisis realizado por el director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), señala una evidente reducción del poder adquisitivo, especialmente desde noviembre de 2023.
El estudio indicó que, si bien los trabajadores del sector privado formal son los que mejor se posicionan frente a la inflación, su capacidad de compra sigue por debajo de los niveles anteriores al aumento del tipo de cambio en diciembre de 2023.
El economista examinó la situación de los empleados públicos a nivel nacional y provincial, revelando que, al sumar las pérdidas acumuladas durante los últimos treinta meses, se observa una disminución equivalente a 8,8 salarios desde noviembre de 2023.
En cuanto a los empleados públicos provinciales, Argañaraz explicó que su poder adquisitivo actual es inferior al registrado en noviembre de 2023.
El director del IARAF relacionó esta pérdida con la política económica actual: “Acá se ve claramente el eje de la política económica nacional, que va a una disminución del gasto público, que achique el peso del Estado en la economía para darle espacio al sector privado”. Según su análisis, esta estrategia es la que ha provocado tanto la caída del poder adquisitivo como la reducción en la cantidad de empleados públicos.
Argañaraz también abordó el deterioro del poder de compra desde una perspectiva histórica, apuntando que “los salarios en Argentina y las jubilaciones pierden poder adquisitivo desde el año 2017”.
Para el sector público, la situación resulta aún más crítica: “Hoy tiene un tercio de poder adquisitivo menos que en el año 2017 y ha perdido de manera acumulada veintitrés salarios mensuales del año 2017”. Argañaraz identificó la inflación como un factor crucial a modificar: “Si la tasa de inflación baja, puede dar una posibilidad”.
Además, el economista destacó que el cambio en los precios relativos ha tenido un impacto notable en el consumo: “Los servicios públicos han crecido un 50, un 60% su precio relativo respecto al de hace dos años o tres”. Aseguró que quienes continúan consumiendo la misma cantidad de energía o gas que en 2023, ahora gastan un 60% más.
Por otra parte, subrayó que el aumento de las tarifas de los servicios públicos restringe el margen para otros gastos. Argañaraz también señaló que la disminución del salario está relacionada con el incremento de la mora crediticia: “Esta dinámica del poder adquisitivo ha incidido en personas que les ha complicado pagar su crédito”. Reconoció que aunque no se puede atribuir exclusivamente a la caída de los salarios, sí es un factor relevante.
Finalmente, Argañaraz resaltó que, aunque algunos sectores han visto mejoras, la mayoría de los trabajadores aún enfrenta un poder de compra disminuido: “Somos mucho más pobres en términos de servicios públicos”, concluyó.









