Las previsiones meteorológicas han pronosticado ráfagas de viento que podrían alcanzar hasta 100 kilómetros por hora, junto con oleajes de 12 metros de altura, provocando condiciones adversas en la alta mar. En este escenario, los barcos han pedido refugio en las aguas argentinas para evitar las malas condiciones meteorológicas.
Según informaron las autoridades, los buques permanecerán en la zona durante varios días y deberán adherirse rigurosamente a las regulaciones fijadas por la Prefectura.
El jefe del Servicio de Tráfico Marítimo de la Prefectura Naval Argentina nos comenta que, hasta el momento, cerca de 170 embarcaciones de países como China, Vanuatu, Tanzania, Corea del Sur, Rusia y Liberia se encuentran resguardándose, una cifra que ha ido en aumento en las últimas horas.
Además, indicó que la Prefectura ha habilitado un área específica “para que puedan abrigarse del temporal hasta el día 10”, y recordó que dentro de la zona económica exclusiva “se encuentra prohibida la actividad de pesca, solo el tránsito y abrigo”.
Para regular el movimiento de estas embarcaciones, las autoridades realizan un seguimiento constante de su posición a través de sistemas informáticos, “verificando la transmisión de sus transpondedores AIS y complementando el monitoreo con una aeronave equipada con sensores especializados”.
El pronóstico del tiempo para este viernes señala que la situación será complicada. De hecho, el Servicio Meteorológico Nacional ha emitido alertas amarillas y naranjas por lluvias, tormentas y vientos que afectarán gran parte del territorio.
En particular, las costas de Chubut y Río Negro experimentarán intensos vientos del sudoeste, con ráfagas que oscilarán entre 50 y 70 kilómetros por hora, y algunas podrían llegar hasta los 100 km/h.
Asimismo, se ha emitido una alerta amarilla por vientos intensos en el sur de la provincia de Buenos Aires, lo que provocará un descenso en las temperaturas, con mínimas alrededor de 8 °C y máximas que alcanzarán los 14 °C.
Durante la noche de este viernes, se prevé que las ráfagas de viento alcancen hasta los 140 kilómetros por hora en alta mar, acompañadas por oleajes de 12 metros de altura, condiciones que se extenderán a lo largo del fin de semana en la Costa Atlántica.









