La compañía justifica estos trabajos por el notable aumento en la actividad del aeropuerto, así como por las proyecciones de un incremento adicional en los vuelos y la demanda tanto de las aerolíneas como de los vuelos ejecutivos. Entre las tareas programadas se incluyen la reparación y sellado de juntas y fisuras, descontaminado y demarcación, así como el mantenimiento y ajuste del sistema de balizamiento. Las fechas y horarios de las obras han sido coordinados con los organismos competentes y las aerolíneas implicadas.
“Nunca es una noticia feliz para la industria, pero trabajamos desde hace varios meses con las aerolíneas que operan vuelos domésticos, que son las que tendrán la mayor afectación, para encontrar la mejor ventana posible y evitar situaciones como la del año pasado, cuando estuvimos varias horas sin operar”, subrayó Federico Laborde, gerente general de la unidad de negocios Centro de Aeropuertos Argentina.
El cierre más reciente tuvo lugar el 28 de diciembre, cuando Aeroparque estuvo cerrado por tres horas tras un desprendimiento de asfalto durante el despegue de una aeronave.
Se estima que los trabajos de mantenimiento requerirán entre 48 y 55 horas y afectarán alrededor de 900 vuelos: 600 de cabotaje y 300 internacionales. Los vuelos internacionales serán redirigidos al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, que tiene la capacidad de absorber hasta el 50% de los vuelos nacionales; no obstante, la decisión final será tomada por cada aerolínea.
Aeroparque Newbery ha registrado cifras récord de pasajeros y operaciones. En 2025, el aeropuerto atendió a 17.812.311 pasajeros en total, desglosándose en 5.265.159 internacionales y 12.547.152 domésticos. En el primer trimestre de este año, se contabilizaron 5.898.525 pasajeros, manteniendo niveles similares. En cuanto a operaciones, entre enero y marzo se realizaron un promedio diario de 409 vuelos, alcanzando picos de 440 durante los días de mayor actividad.
Además del mantenimiento de la pista, el plan de inversión incluye la expansión de las áreas de preembarque nacional e internacional, la incorporación de tecnología para optimizar los procesos de check-in y control de pasajeros, la construcción de una moderna sala VIP y la ampliación de la oferta comercial y gastronómica.
En el sector de vuelos domésticos, se intervendrán 2800 metros cuadrados y se agregarán 400 metros cuadrados, integrando gran parte del área pública existente para mejorar la capacidad operativa de la terminal. El proyecto contempla la creación de 1960 metros cuadrados para nuevos locales comerciales, entre ellos la sala VIP Amae Lounge, además de espacios gastronómicos y la expansión de la Shop Gallery.
La remodelación del área de embarque internacional abarcará 9300 metros cuadrados, con una adición de 1000 metros cuadrados al área operativa. Este sector contará con 5050 metros cuadrados destinados a locales comerciales, tres nuevos espacios gastronómicos, una ampliación del Duty Free y una nueva sala VIP con vistas al Río de la Plata.
Asimismo, se ampliarán las áreas de control de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Migraciones, alcanzando los 2310 metros cuadrados, y se incorporará un nuevo núcleo de arribos y partidas remotas para mejorar la conexión entre vuelos.
Entre las nuevas propuestas gastronómicas se destaca la apertura de Bis Café, que contará con un espacio de 410 metros cuadrados en el preembarque nacional, ofreciendo una propuesta centrada en cocina de mercado y una selección de café de especialidad, vinos, quesos artesanales y tapas, todo con una carta diseñada por el chef Gonzalo Aramburu.
También se inaugurará una nueva sucursal de Outback Steakhouse en la zona de preembarque nacional, con capacidad para 100 personas y vistas al Río de la Plata, buscando así diversificar las opciones gastronómicas para los pasajeros de vuelos domésticos.









