Pocas horas antes de esa reunión bilateral, cuando Netanyahu se disponía a dar su discurso en la ONU, el lugar se vació casi por completo en señal de protesta por la acción israelí en Gaza. Muchos delegados internacionales se retiraron mientras el primer ministro ocupaba su lugar frente al micrófono. “Si hay algún otro cobarde moral que aún no haya abandonado esta sala, por favor, hágalo ahora”, instó Netanyahu. Uno de los pocos que permaneció fue Milei, quien lo calificó nuevamente como “un líder extraordinario” que lucha “contra los terroristas islámicos y también contra la izquierda”.
Según lo informado por la Oficina del primer ministro israelí, durante el encuentro se destacó la cooperación entre Argentina e Israel, lo cual le permite a este último realizar un “giro estratégico” en América Latina. En este sentido, mencionaron la expansión de los “Acuerdos de Isaac”, impulsados por Milei en abril pasado, destinados a fomentar la cooperación en ámbitos político, económico, tecnológico y de seguridad junto a Israel.
En su intervención en la ONU, el miércoles, Milei afirmó que su gobierno está alineado firmemente con Estados Unidos e Israel, “países con los que compartimos una profunda afinidad de valores y una complementariedad estratégica”. Además, subrayó la relevancia de la revolución tecnológica y el poderío militar como elementos esenciales para que una nación mantenga su relevancia política y económica, y sea dueña de su destino.
Durante estos viajes, es habitual que los mandatarios se reúnan con otros líderes para fortalecer lazos internacionales. Sin embargo, Milei solo logró encontrarse con Netanyahu y el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con quien tuvo una breve conversación en un pasillo. Después de ese encuentro, Rubio comentó que “nuestro hemisferio es más seguro gracias a nuestra cooperación en temas de energía, minerales críticos y agricultura”, lo que sugiere que la charla se centró en temas económicos, sin que se mencionara la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas. Por otro lado, el gobierno de Milei no consiguió coordinar una reunión con Trump, quien sí se reunió con el primer ministro británico Andy Burnham.
En la bilateral de este jueves, Milei estuvo acompañado por el Ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller, Pablo Quirno. Esta fue la última actividad de su viaje, antes de regresar a Argentina a las 21 horas. Cuando los periodistas argentinos preguntaron al canciller Quirno si Milei y Netanyahu habían discutido el tema de Malvinas, él respondió afirmativamente, pero al ser interrogado sobre el desarrollo de la conversación, sólo comentó que “bien”.
El día de su llegada a Estados Unidos, Milei visitó la institución educativa de la comunidad judía en Queens, Yeshiva Darchei Torah, donde le fue otorgado el premio “Defensor de Israel” por su respaldo a este país. Desde el gobierno argentino indicaron que se trata de un reconocimiento por su “liderazgo global en la defensa del pueblo judío y su lucha contra el antisemitismo”. Tras recibir el rechazo generalizado de líderes de diferentes naciones, Netanyahu felicitó a Milei por el premio y señaló que el presidente argentino “defiende la verdad, sin importarle lo que piensen los demás. Simplemente alza la voz por la verdad, por eso apoya a Israel, porque compartimos esta herencia común de justicia y de decir la verdad”.
Parados uno junto al otro frente a las cámaras, Netanyahu afirmó que Milei ha hecho algo “magistral” con la economía de Argentina. “Usted ha roto las barreras y está dando libertad a la gente. Quizás les lleve tiempo entenderlo, pero cualquiera que sepa de economía reconoce que nunca antes se había visto una transformación como esta”, concluyó, antes de calificar al presidente libertario como su “amigo”.









