A pesar de que en el Ejecutivo se optó por no abordar el tema de la aprobación del pliego de Michelli, sí hubo un esfuerzo por destacar el lado positivo de la jornada: la aprobación de 74 pliegos judiciales. No obstante, voces dentro del Gobierno expresaron su frustración por el desorden en las directrices, que complicó la votación. Según reflejó un miembro del ecosistema libertario, “es una disputa interna de poder constante”.
La dinámica en la reunión de labor parlamentaria del miércoles había fijado pautas claras para la votación, pero el resultado fue sorpresivo. Se incluyó el tratamiento del pliego de Michelli, que había sido pospuesto para la semana siguiente. Desde el karinismo, se justificaron respecto a la decisión de Bullrich: “Era completamente discrecional que hayan sido 50 y no los 74. Se le ocurrió solo a Patricia”.
Durante la sesión, ocurrió de todo: desde la abstención de Bullrich, que desafió abiertamente la instrucción de la Casa Rosada, hasta la sorpresiva inclusión de 23 pliegos judiciales adicionales, como el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, y el de Yamile Susana Bernan, esposa de un colaborador cercano del exministro Mariano Cúneo Libarona.
Estas situaciones evidencian aún más las disputas internas en el oficialismo. Desde el sector karinista, se acusó a quienes apoyan al asesor presidencial Santiago Caputo de haber intentado excluir ciertos nombres y de crear un ambiente de derrota que buscaban minimizar. “Un sapo entre 74 no está mal. El triunfo por la reconstrucción de la justicia es histórico y es todo de Karina”, comentaron allegados a la secretaria general tras la aprobación del pliego logrado por la oposición.
Desde el karinismo sostuvieron que, incluso con su designación, Michelli no podría ejercer como juez hasta que la Corte la habilitase, afirmando que “es un tribunal no creado”. En un comentario más sutil dirigido a Bullrich, un funcionario externo a estas luchas admitió que, “el error estuvo en no chequear el nombre. Es algo que tienes que saber”.
Horas antes de la votación, Karina Milei había sido vista junto a la senadora en un intento por calmar las tensiones. “Nadie va a romper. La confianza no se pierde… El rumbo es claro y común”, intentó transmitir una fuente cercana a ella.
A pesar de las diferencias, un integrante de la cúpula del Gobierno insistió en que la aprobación del pliego de 74 nombres no se podía ver como una derrota: “Es un buen día para el Gobierno, hace años que no se meten jueces”, afirmaron desde Balcarce 50. Mientras tanto, Milei compartía en redes sociales: “El inicio de la reconstrucción de la justicia: en un verdadero hito se aprobaron 74 pliegos”. Sin embargo, Javier y Karina Milei mostraron desinterés por el tropiezo relacionado con Michelli.
A medida que las tensiones aumentaban, el sector de Caputo sostenía que muchos de los problemas con Bullrich eran evitables y que había habido “mala praxis” en la gestión de este conflicto interno. Además, marcaban una serie de críticas a la forma en que se trató el pliego de Michelli y la celebración de la sesión en las redes.
El senador de La Libertad Avanza, Agustín Coto, también pidió que el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada regrese a la comisión, con la promesa de que se discutiría la próxima semana.
A pesar de los intentos por presentar lo ocurrido como un éxito, la aprobación del pliego de Michelli derivó nuevamente en una exhibición de las dificultades que enfrenta el oficialismo en medio de conflictos por el poder. Si bien las autoridades del Gobierno intentaron relativizar el incidente, la sesión dejó en evidencia que las disputas internas permanecen sin resolverse.









