Durante su intervención en la Bolsa de Comercio de Córdoba (BCC), Daza indicó que la estrategia acordada con el FMI prevé una adquisición de USD 7.000 millones, además de USD 3.000 millones provenientes de privatizaciones. Asimismo, reconoció que se planteó un escenario optimista que podría llevar a acumular hasta USD 17.000 millones en reservas. “Estamos comprando reservas a una velocidad equivalente a USD 20.000 millones al año. Entonces, lo que nosotros le planteamos al Gobierno americano, al FMI, a las distintas instituciones de lo que iba a ocurrir cuando transcurrieran las elecciones si nosotros manteníamos las bandas, se está dando. Las cosas se están dando como esperábamos”, afirmó.
El jueves, el BCRA adquirió USD 140 millones, una cifra que ayudó a disipar las incertidumbres del mercado sobre un posible frenazo en el ritmo de compras por parte de la entidad, que está bajo la dirección de Santiago Bausili. En los días anteriores, la disminución en el volumen de adquisiciones había avivado especulaciones sobre una estrategia destinada a evitar presionar la cotización del dólar y facilitar una disminución de la inflación en los meses por venir.
Desde el inicio del nuevo esquema monetario en enero, el BCRA ha incorporado un total de USD 8.016 millones. Abril se destacó como el mes con mayor actividad, alcanzando compras de USD 2.769 millones. Desde la implementación del programa actual, solo hubo un día sin compras: el 2 de enero. En los días hábiles previos, la entidad intensificó sus adquisiciones, superando el ritmo más bajo registrado en la primera semana de mayo, donde no se facturaron más de USD 100 millones diarios.
Daza subrayó que el país se encuentra en un momento crucial, con “todas las piezas calzando y empezando a armar el mejor panorama que ha tenido la Argentina en décadas”. Según su opinión, Argentina ha cambiado por tres motivos principales: la promulgación de la Ley de Glaciares, que permitiría exportaciones mineras a gran escala; la aprobación de la Ley de Flexibilización Laboral, que él considera muy esperada; y el respaldo electoral a un gobierno comprometido con una agenda de reformas profundas.
En cuanto a la situación económica, describió que la actividad ha alcanzado su punto más bajo y comienza a mostrar signos de recuperación en todos los sectores. Resaltó que el año pasado, el país enfrentó un fuerte shock financiero, con tasas que llegaron al 150% y encajes bancarios diarios del 100 por ciento. “En cualquier otro país estaríamos en una recesión del 5, 6%; es impresionante que no quebrara ningún banco”, concluyó.









