Sin embargo, esta posición podría experimentar cambios en los próximos años si se logran concretar inversiones en infraestructura y se establecen regulaciones que favorezcan el crecimiento del sector. Para 2035, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) estima que las exportaciones de petróleo y gas podrían alcanzar USD 41.758 millones al año, siempre que se cumplan las condiciones financieras y regulatorias requeridas por el mercado global.
Argentina cuenta con recursos de gas natural suficientes para satisfacer la demanda interna por más de 200 años y de petróleo por más de un siglo, según datos de la CEPH. La industria energética nacional, liderada por YPF, busca convertirse en un gran exportador de energía para 2030.
La CEPH menciona que, “por primera vez en la historia el país dispone de recursos para abastecer la demanda local y, a la vez, conformar una plataforma de exportación a gran escala destinada a abastecer la demanda mundial”. El reto radica en aprovechar una ventana de oportunidad impulsada por el aumento global en la demanda de gas, con proyecciones internacionales que anticipan un uso creciente de este combustible al menos hasta 2050, favorecido por la sustitución del carbón en la matriz energética mundial.
El contexto internacional fortalece esta oportunidad. Las interrupciones en rutas estratégicas de Medio Oriente han aumentado la importancia de productores considerados estables, como Estados Unidos.
La publicación canadiense elaboró su ranking basado en datos proporcionados por la Administración de Información Energética de EE. UU., que representa el 25% del suministro mundial de gas, con una producción proyectada de 37.751 miles de millones de pies cúbicos en 2024. Esta producción supera en 1,6 veces a la de Rusia, que ocupa la segunda posición con 22.672 miles de millones de pies cúbicos, y se asemeja a la suma de la producción de Irán y China, que ocupan el tercer lugar.
En la lista de productores de gas natural, Canadá y Catar ocupan los siguientes puestos, mientras que Australia, Noruega, Arabia Saudita, Argelia, Malasia y Turkmenistán figuran entre los 10 principales. La producción disminuye significativamente fuera de este grupo, y Argentina destaca como el principal productor sudamericano, junto con Egipto, Uzbekistán, Omán, Nigeria y Azerbaiyán, que presentan volúmenes anuales cercanos a los 40.000 millones de metros cúbicos.
El liderazgo de Estados Unidos en producción se debe, en parte, a la expansión del gas de esquisto, que ha incrementado la producción nacional desde 2005 mediante técnicas de fracturación hidráulica. La diferencia en producción entre Estados Unidos y Rusia supera la producción anual de la mayoría de los países del Top 10, lo que subraya la influencia de la nación norteamericana en el mercado energético.









