Sin embargo, el intento de Senesi, en el minuto 119 y 38 segundos, no se concretó. Esa pelota, que en cada repetición parece estar al borde de cruzar la línea de gol, marcó el inicio del cierre de una era. Esto se acentuó tras el anuncio del retiro internacional de Messi, sumado a las dudas sobre el futuro de Lionel Scaloni, lo que pone en riesgo la continuidad del liderazgo futbolístico del equipo, tanto en la cancha como fuera de ella, y la falta de amistosos agendados para la próxima fecha FIFA que comienza en 21 días.
La necesidad de resolver estos temas es urgente, pese a la dificultad de aceptar que el mejor jugador del mundo ya no estará en la cancha, al menos en partidos oficiales. Aunque es pronto para confirmarlo, en la asociación están organizando un homenaje digno para Messi.
Tras 22 años en los que la figura de Messi fue central, será necesario adaptarse a una nueva realidad, que va más allá del juego. Aun sin un amistoso confirmado para la próxima fecha FIFA, la situación es diferente con Messi ausente, a pesar de que se está intentando coordinar un partido de despedida para él.
No obstante, el escenario abarca mucho más que el mes próximo. El contrato de Scaloni finaliza a fin de año; el técnico ha indicado que lo cumplirá, aunque su continuidad más allá de 2027 no está garantizada. Existe un desgaste natural y la necesidad de empezar un nuevo proyecto, dado que ya no contarán con los líderes futbolísticos Lionel Messi y Nicolás Otamendi, quienes han cerrado sus ciclos en la selección. Además, varios jugadores que participaron en los últimos torneos probablemente no continuarán debido a la edad o a problemas de rendimiento y físicos.
Scaloni se encuentra en Mallorca y planeaba convocar a los mismos futbolistas del Mundial para permitirles recibir el reconocimiento del público argentino en un encuentro a estadio lleno, posiblemente en el Monumental. Simultáneamente, había propuestas para jugar en el extranjero, incluyendo una gira por China, con Uzbekistán como un posible adversario, aunque esto se encuentra en suspenso. Desde que la FIFA anunció que las sanciones durante los partidos conciernen también a los amistosos, la asociación busca organizar la mayor cantidad de encuentros posibles para minimizar las sanciones, aprovechando que en esta ventana se pueden llevar a cabo hasta cuatro partidos.
Esto plantea un dilema para Scaloni. Resulta complicado que el entrenador desee afrontar compromisos con un grupo de futbolistas que sufrirá transformaciones en un corto plazo. Especialmente considerando que el calendario internacional prevé una nueva convocatoria en noviembre, limitada a solo dos partidos y que será la última antes de que concluya su contrato.
Reconstruir tras un fracaso es siempre más complejo que hacerlo desde el éxito. Esto es aún más evidente tras un Mundial en el que Argentina alcanzó la final, aunque no logró exhibir su mejor rendimiento, incluso contando con un Messi en un nivel excepcional en varios momentos del torneo.
Los empates frente a selecciones menores y la notoria diferencia mostrada por España en la final representan un claro llamado de atención para Scaloni. En la asociación se estima que el técnico comunicará su decisión a su superior en las próximas semanas, una vez que regrese a Argentina para prepararse para la nueva fecha FIFA.
Si Scaloni opta por no seguir, la incertidumbre también afectará a una estructura que ha operado casi ininterrumpidamente durante ocho años. La decisión no solo implicará elegir un nuevo entrenador, sino también definir qué aspectos del trabajo actual se mantendrán: el cuerpo técnico, la metodología, el seguimiento de jugadores y el vínculo con las divisiones juveniles.
La salida de Messi podría acarrear implicancias más allá de lo deportivo. Su presencia había dotado a la selección de mayor prestigio y también había fortalecido a su presidente. Sin el capitán, será un desafío evaluar si esa influencia prevalecerá o si el panorama político en la asociación comenzará a cambiar.
En el ámbito futbolístico, se abre una nueva etapa. Desde el sistema de juego hasta los nuevos portadores de la cinta de capitán y la camiseta número 10. Habrá que observar quién asumirá el liderazgo en el grupo: si los jugadores más jóvenes como Cristian Romero, Enzo Fernández, Lisandro Martínez, Alexis Mac Allister o Lautaro Martínez o si continuarán los históricos, como Leandro Paredes y Rodrigo De Paul, quienes han sido compañeros de Messi durante esta era.
Argentina ya está asegurada para el Mundial de España, Portugal y Marruecos 2030, dada su condición de país anfitrión, junto a Uruguay y Paraguay. Aunque aún no está determinado, hay posibilidades de que estos seis selecciones no participen de las eliminatorias para completar el calendario.
De esta manera, el próximo desafío oficial se presenta en la Copa América de 2028, un panorama lejano para un equipo que, tras años de certezas, ahora navega en un mar de incógnitas.









