El puesto fronterizo de Jasán, actualmente en construcción, podrá manejar inicialmente “300 vehículos y hasta 2.850 personas al día”, según explicó el ministerio correspondiente. Hasta ahora, las únicas vías de comunicación entre Rusia y Corea del Norte eran a través de rutas aéreas y ferroviarias.
“Por primera vez se establecerá una conexión directa por carretera entre ambos países. Se espera que el tráfico comience este verano”, manifestó el ministerio.
El Ministerio ruso de Relaciones Exteriores subrayó que esta nueva ruta potenciará el desarrollo de los intercambios comerciales, económicos y humanitarios entre Corea del Norte y la región del Lejano Oriente ruso. Hasta este momento, Pionyang no ha emitido declaraciones públicas sobre el proyecto.
La agencia estatal TASS compartió un video que muestra a trabajadores en los últimos ajustes de un puente que se extiende por un kilómetro de longitud.
El Ministerio de Transporte de Rusia anunció que esta conexión se activará en los meses venideros, lo cual representa un avance significativo en la cooperación bilateral, fortalecida desde el inicio del conflicto en Ucrania.
Aunque China sigue siendo el principal socio comercial de Corea del Norte, los lazos entre Pyongyang y Moscú se han estrechado a raíz del conflicto en Ucrania. En 2024, los dos países suscribieron un acuerdo de defensa durante la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a Corea del Norte.
Por otro lado, los vuelos turísticos que conectan Moscú y Pyongyang, iniciados en 2025, no han logrado la ocupación esperada, según reportes del diario ruso Kommersant a principios de mes. La aerolínea rusa Nordwind, responsable de esta ruta, opera con aviones con escasa ocupación, según informaron fuentes cercanas a la empresa.
A pesar de la baja demanda, representantes de Nordwind destacan la relevancia de mantener un servicio directo y regular para fortalecer las relaciones entre Rusia y Corea del Norte. Esta ruta facilitaría el traslado de especialistas en sectores como energía y tecnología informática para fines diplomáticos, según indicaron fuentes de la aerolínea.
Aunque los márgenes de rentabilidad son reducidos, Nordwind planea seguir operando estos vuelos durante el año si se mantiene una “necesidad nacional”. El precio de un boleto de ida y vuelta ronda los 35 millones de rublos (aproximadamente 445.000 dólares), mientras que la subvención estatal recibida en 2025 —de 40,8 millones de rublos— ha sido insuficiente para cubrir los costos de los nueve vuelos realizados hasta ahora. Las autoridades rusas han autorizado hasta dos vuelos semanales en esta ruta.
Además de Nordwind, la aerolínea norcoreana Air Koryo proporciona vuelos regulares entre Pyongyang y Vladivostok, en el Lejano Oriente ruso. También existe una conexión ferroviaria entre ambos países, aunque todos los viajes, tanto por aire como por tierra, están sujetos a las restricciones actuales.









