Scott Bessent, secretario del Tesoro, fue quien planteó la inquietud desde Fox News: ‘Irán es el mayor patrocinador estatal del terrorismo, y China ha estado comprando el 90% de su energía, por lo que están financiando al mayor patrocinador estatal del terrorismo’. Bessent lidera una campaña de sanciones diseñada para estrangular la economía iraní y estará presente en las reuniones de alto nivel en la capital china.
Las tensiones entre Estados Unidos y China habían disminuido desde el año pasado, cuando la administración Trump impulsó una guerra comercial al incrementar aranceles sobre importaciones chinas, lo que llevó a China a implementar controles sobre la exportación de minerales críticos. Sin embargo, la compra de crudo iraní por parte de China, que es fundamental para la economía de Teherán, ha introducido un nuevo conflicto entre estas dos grandes potencias económicas.
El Departamento del Tesoro ha incrementado la presión económica sobre China en las últimas semanas, enfocándose en las refinerías independientes chinas, conocidas como ‘teapot’. El 24 de abril, se impusieron sanciones a la refinería Hengli Petrochemical, que se encuentra entre las mayores compradoras de crudo iraní, y que se estima ha adquirido miles de millones de dólares en petróleo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán.
En respuesta, China ha ordenado a sus empresas que ignoren las sanciones estadounidenses. El Ministerio de Comercio chino hizo referencia a una ley de 2021 que protege a sus empresas de leyes extranjeras que el gobierno considera en violación de las normas internacionales y que limitan el comercio de manera injusta.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos operan a escala global: pueden bloquear transacciones y congelar activos internacionales de las empresas, impidiéndoles acceder a proveedores de servicios financieros en Occidente. La orden china de desobedecer estas restricciones podría profundizar la desconexión entre los sistemas financieros de ambas naciones.
Además, Beijing ha tomado otras medidas que pueden aumentar las tensiones antes del encuentro entre Trump y Xi. El lunes anterior, el gobierno chino solicitó revertir la compra de Manus, una empresa de inteligencia artificial con sede en Singapur y cofundadores chinos, un movimiento que podría desincentivar a emprendedores chinos a formar asociaciones con socios extranjeros.
En este contexto, Bessent indicó que Irán será un tema clave durante la reunión entre ambos líderes. ‘La amenaza de ataques de Irán ha cerrado el estrecho —lo estamos reabriendo’, declaró, instando a China a unirse a lo que describió como ‘una operación internacional’. El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó los 4,45 dólares.









