Después de un cierre de casi cuatro meses por obras de restauración, el teatro reabrió sus puertas a principios de junio con una remodelación completada que incluyó el recambio total de las 330 butacas con tapizado ignífugo, mejoras en el sistema de iluminación led y una puesta en valor del piso de pinotea. También se reconstruyeron piezas faltantes, se plastificó la madera original y se instalaron alfombras nuevas en la sala, el palco y el pullman, similares a las originales, según explicó Sofía Pérez Horn, integrante de la Secretaría de Planificación Territorial y Espacio Públicos.
Los escobarenses se enorgullecen de su teatro, resaltando que su historia supera en casi dos décadas a la del coloso porteño. Iris Arese, una destacada emprendedora teatral local, expresó: “Es un lugar mágico, una vez que se ingresa, se siente una energía especial”. En 2007, Arese conoció el teatro en un estado lamentable, pero ha sido testigo de su impresionante transformación.
El futuro del Seminari estuvo en duda por años, con un destino casi inevitable hacia la demolición. Sin embargo, desde 2018, Néstor Vittola asumió como director y comenzó a cambiar la historia del teatro. “Vittola es el corazón y el alma del Seminari; si hay alguien responsable de devolverle su esplendor, es él”, destacó Arese. El teatro había cerrado en 2015 debido al deterioro, lo que lo llevó a ser considerado como un potencial estacionamiento hasta que Eduardo Costantini, empresario y fundador del Museo Malba, decidió intervenir. Con su generosa donación de aproximadamente 16 millones de pesos en 2017, se realizaron las reformas necesarias para devolverle la vida al histórico edificio.
“El teatro tiene un gran valor patrimonial, arquitectónico y cultural”, afirmó Costantini tras la restauración. Con su reinauguración en mayo de 2018, el Seminari no solo recuperó su aspecto físico, sino que también se convirtió en un centro cultural vital para Escobar bajo la dirección de Vittola. El director afirmó: “Ahora está en racha, es un teatro que tiene buena estrella, está angelado”.
La conexión del teatro con actrices y actores destacados es tangible. Pepe Cibrián, un reconocido dramaturgo, subraya que la sala irradia una energía especial que atrae a los artistas. “Cada vez que tengo la oportunidad, vengo a montar una obra, y ahora estoy dando clases de comedia musical. Hay un público muy proactivo del teatro y eso no tiene precio”, comentó.
Vittola está convencido de que el Seminari es el edificio más significativo de Escobar, donde los habitantes se sienten representados y orgullosos de su legado. Desde 2022, el teatro es considerado patrimonio histórico, lo que garantiza su preservación.
La propuesta cultural del Teatro Seminari es variada y popular, atrayendo a artistas de renombre como Miguel Angel Solá y Capusotto, así como producciones de comedia, stand up y más. Mariela Ledesma, parte del equipo administrativo del teatro, expresó su felicidad personal y colectiva: “Es un mimo al alma ser parte de ese lugar tan energético y tan bello”.
El legado de Tomás Seminari, el actor que da nombre al teatro, sigue presente en los corazones de los escobarenses. Su sobrina, Stella Marís Díaz, recordó con cariño el momento en que el teatro fue bautizado en su honor en 1998. “Hoy él se sentiría orgulloso de ver cómo se encuentra el teatro”, concluyó.









