Este compromiso fue obtenido por la líder del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich, durante una reunión de Labor Parlamentaria la semana pasada, que estableció que la sesión se realizaría al mediodía del próximo jueves.
No obstante, el camino se presenta complicado para el oficialismo. Varias provincias ya han iniciado sus vacaciones de invierno, lo que suele influir en la ausencia de senadores, quienes aprovechan este periodo para permanecer en sus distritos. Además, este año se desarrolla el Mundial de fútbol, con la selección nacional, dirigida por Lionel Scaloni, aún con posibilidades de obtener el bicampeonato.
“Lo veo difícil; hay muchos senadores en sus provincias y otros con planes de viajar al exterior que no cambiarán por un proyecto complicado y poco atractivo como el de la extranjerización de tierras”, sostuvo un senador dispuesto a apoyar al Gobierno, aunque ha decidido no asistir a la sesión. “Tenía el viaje planificado hace mucho tiempo”, se justificó.
La propuesta que busca eliminar las restricciones a la venta de tierras rurales a extranjeros ha enfrentado retrasos desde al menos dos sesiones frustradas. Aunque se trata de un objetivo prometido por el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, otra dilación no sería una tragedia.
Sin embargo, en la agenda de esta semana se encuentra un tema que tiene “fecha de vencimiento” y que a la Casa Rosada le gustaría resolver para evitar problemas judiciales futuros. Se trata del pliego que solicita un nuevo acuerdo por cinco años para el camarista del fuero laboral, Víctor Pesino, cuyo nombre ha cobrado notoriedad tras fallar a favor y levantar una medida cautelar que había suspendido la aplicación de 81 artículos de la reforma laboral del Gobierno de Javier Milei.
El juez cumplirá 75 años el 27 de julio, y si no recibe la aprobación del Senado para extender su mandato, conforme a lo que estipula la Constitución Nacional, pasará a ser jubilado de manera automática. Así lo determinó una decisión de la Corte Suprema en el caso de Ana María Figueroa, exmiembro de la Cámara de Casación Penal. A pesar de la presión ejercida por la entonces vicepresidenta y presidenta del Senado, Cristina Kirchner, la Cámara alta no pudo otorgarle un nuevo acuerdo antes de que cumpliera 75 años, lo que resultó en la pérdida de su investidura.
El bajo ánimo para legislar que prevalece en el Senado ha llegado a oídos de Pesino, quien presentó la semana pasada una medida cautelar para que la Justicia detenga su cese en funciones y “ordene al Ministerio de Justicia de la Nación que se abstenga de comunicar al Consejo de la Magistratura de la Nación la vacancia del cargo” que ocupa.
En su solicitud, Pesino menciona encuentros que tuvo con el exsecretario de Justicia, Sebastián Amerio, y con el actual ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y resalta que su pliego obtuvo dictamen de la Comisión de Acuerdos y estaba en condiciones de ser tratado el 25 de junio pasado. Sin embargo, no menciona que esa sesión fracasó debido a la decisión del oficialismo, que prefirió cerrar el recinto para evitar un debate sobre una interpelación al entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El gran temor de Pesino, compartido por algunos operadores políticos del oficialismo, es que si el Senado no se reúne esta semana, es poco probable que lo vuelva a hacer hasta la primera semana de agosto, cuando se agendó una nueva sesión. Si esto ocurriese y su cautelar no prospera, el camarista se quedaría sin su cargo justo el 27 de julio, cuando cumpla 75 años.
La agenda acordada para este jueves incluye también otros 33 pliegos judiciales que poseen dictamen de la Comisión de Acuerdos y se espera que no enfrenten obstáculos para su aprobación en la Cámara alta.
La renovación judicial impulsada por el Gobierno continuará en el Senado en la primera semana de agosto con dos nuevas audiencias públicas, programadas para los días 4 y 5, donde se presentarán otros 22 candidatos para cubrir vacantes en el ámbito judicial.









