Un informe de la Mayo Clinic destaca que la mayoría de los adultos infectados logran recuperarse completamente, aun cuando los síntomas sean severos. Sin embargo, los bebés y niños son más susceptibles a desarrollar infecciones crónicas.
El tratamiento para quienes contraen hepatitis B depende del tipo de infección; algunos pacientes requieren medicamentos, mientras que aquellos con daños avanzados en el hígado pueden necesitar un trasplante.
Recientemente, un medicamento innovador ha permitido que algunos pacientes interrumpan su tratamiento sin evidenciar signos de la infección, alcanzando lo que se conoce como una “cura funcional”, según los investigadores.
En dos estudios internacionales, aproximadamente uno de cada cinco pacientes que recibieron este fármaco experimental presentó una reducción del virus a niveles suficientemente bajos que su sistema inmunológico pudo controlar sin medicación.
Un ensayo clínico de fase III publicado en el New England Journal of Medicine revela que el fármaco bepirovirsen puede inducir una “cura funcional” en el 20% de los pacientes, quienes mantuvieron el virus bajo control durante al menos seis meses sin necesidad de medicación, un notable avance en comparación con el tratamiento estándar que solo logra un 3% de curas funcionales en un lapso de ocho a diez años.
La investigación involucró a 1,838 adultos de 29 países y excluyó a aquellos con cirrosis, coinfección con VIH o enfermedades graves. El Dr. Seng Gee Lim, del Sistema Nacional de Salud de la Universidad Nacional de Singapur, destacó: “No hemos tenido un tratamiento que se acerque a este nivel de curación. Creo que mis pacientes estarán sumamente contentos de contar con este tratamiento disponible” antes de presentar estos hallazgos en una reunión científica en Barcelona.
Por su parte, la Dra. Anna Lok, especialista en hepatitis de la Universidad de Michigan, quien no participó en el estudio, comentó que tras años de ensayos fallidos, “los resultados ofrecen esperanza de que la cura funcional de la hepatitis B es posible”, aunque subrayó la necesidad de investigación adicional para determinar la duración de este estado similar a la remisión.
Mientras el desarrollo de la medicación representa un progreso significativo, aún persisten numerosos retos para erradicar la hepatitis B, y la búsqueda de una cura definitiva requerirá la combinación de tratamientos que bloqueen la replicación viral, reduzcan las proteínas del virus y estimulen el sistema inmunológico. Según Lok, el fármaco actúa más como un inmunomodulador que como un antiviral directo, lo que propone nuevas posibilidades, pero también plantea desafíos por delante.









