Argañaraz calificó como “inédita” la reducción del gasto público que se ha registrado desde 2023, argumentando que dos tercios de esta reducción fueron destinados a eliminar el déficit fiscal, mientras que sólo un tercio fue utilizado para compensar la caída de la recaudación. “La disminución por la reducción de impuestos fue del 4%, en tanto que el incremento derivado de combustibles y Ganancias fue del 1,5%. El Gobierno ha logrado bajar tres puntos porcentuales de carga tributaria legal desde su asunción”, afirmó.
A su vez, César Litvin cuestionó el sistema tributario argentino, señalando que este presenta un “sesgo anti inversión” y que los regímenes de retención y pagos anticipados han perjudicado la competitividad. “Ingresos Brutos es el veneno de la economía”, sentenció.
Además, Litvin enfatizó la necesidad de eliminar los pagos a cuenta, señalando que las provincias utilizan a las empresas como rehenes y que estos regímenes son un “tumor maligno” para la competitividad del país.
Funes de Rioja destacó también la necesidad de modernizar las leyes laborales, y criticó las normativas que facilitan la denominada “industria del juicio”, advirtiendo que las PyMEs se ven abrumadas por litigios que dificultan su acceso a instancias superiores del sistema judicial.
Gerardo Martínez consideró que el Ejecutivo ha cometido el error de buscar protagonismo mediante fórmulas que no han demostrado ser efectivas para resolver los problemas laborales, denunciando un enfoque ideológico que demoniza al sindicalismo y carece de sentido. “Es necesario generar un nuevo contrato social que contemple los cambios de los últimos años”, añadió.
Funes de Rioja también abordó el tema de las expropiaciones, en respuesta a comentarios hechos por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. “Cuando escucho sobre expropiaciones, esto no va contra el empresario, sino contra la sociedad y el crecimiento del país”, manifestó.
Luciano Laspina centró su intervención en el bono demográfico de Argentina, subrayando el reto de construir una sociedad desarrollada en los próximos treinta a cuarenta años para sostener a una población que envejece. Resaltó la urgencia de realizar revoluciones en infraestructura y educación, señalando que el país ha retrocedido en comparativas internacionales y corre el riesgo de ser “rico en tecnología y pobre en capital humano”. Necesitamos un plan educativo que mejore la calidad docente, afirmó.
El cuarto panel contó con la participación de empresarios como Federico Braun, presidente de una cadena de supermercados; Mariano Bosch, CEO de Adecoagro; Andrés Graziosi, CEO de Grupo Arcor; e Ignacio Costa, gerente general de una empresa de litio.
Braun expresó su inquietud respecto a los impuestos, mencionando que estos “distorsionan todo lo ocurrido en nuestro país” y que son el factor más influyente en los resultados de las empresas del rubro. Aseguró que una reforma impositiva podría tener un gran impacto positivo en su sector, indicando un optimismo razonable sobre los cambios futuros.
Graziosi, por su parte, comentó que es crucial enfocarse en mejorar la eficiencia productiva, dejando de lado la visión de centrarse únicamente en resultados financieros. Lamentó que una propuesta para modificar la Ley de Tierras no haya prosperado, afirmando que la legislación actual frena muchos proyectos potenciales en el país.
Graziosi también afirmó que Argentina posee el potencial para convertirse en un país exportador, pero para competir a nivel global se requiere de innovación, tecnología y una perspectiva de largo plazo.
Por último, Costa señaló que la previsibilidad es fundamental para la competitividad en Argentina, insistiendo en la necesidad de reducir costos para alcanzar este objetivo.









