El arresto se realizó alrededor de las 13.30 tras la emisión de una orden judicial por parte del juez Diego Lafata, del Juzgado de Instrucción Uno.
Según información a la que accedió un medio local, el detenido fue identificado como M. G. S., de 26 años, quien se encontraba de vacaciones en la ciudad, aunque presta servicios en Buenos Aires. Esta intervención judicial surgió a raíz de una denuncia presentada el pasado 20 de julio por su expareja, M. V., una abogada de 29 años, quien relató haber vivido episodios de violencia y amenazas de muerte durante una discusión en su hogar.
La investigación comenzó luego de que la víctima formalizara su denuncia, donde indicó que el acusado le profirió amenazas y la agredió verbalmente. Entre las expresiones que constan en el expediente, se incluyen frases como: “No te voy a dejar en paz” y “te voy a matar cuando te encuentre”. Además, el documento también registra los daños ocasionados en el domicilio, donde se rompieron muebles y otros objetos personales.
Según la denunciante, la relación con el prefecto se extendió por un breve período de seis meses, aunque el comportamiento violento y las amenazas se fueron incrementando. M. V. compartió que el hombre hizo alarde de su posición en la fuerza, afirmando que era “intocable”, y durante una discusión le gritó: “Soy un demonio, te voy a arruinar la vida. Te voy a matar”. El conflicto habría escalado a tal punto que el oficial destruyó el inodoro del baño y causó daños en diversas áreas del hogar.
Ante esta situación insostenible, la mujer logró escapar del lugar y solicitar ayuda. Además, pidió una medida cautelar para proteger su integridad física, solicitud que fue aceptada por el juzgado como parte de las actuaciones preventivas. La causa avanza bajo la calificación de amenazas, daños y hurto agravado, lo que conlleva penas más severas considerando la condición de funcionario público del acusado.
El juez Diego Lafata ordenó de inmediato la detención del oficial ayudante al evaluar las pruebas proporcionadas por la víctima y las evidencias reunidas en la escena de los hechos. La investigación se concentra en establecer la magnitud de los daños y la veracidad de las amenazas, así como en garantizar la protección de la denunciante. Hasta el momento, la Prefectura Naval Argentina no ha emitido un comunicado oficial en relación con el caso.









