Según informaron fuentes aeroportuarias, el objeto fue identificado por personal de vigilancia en una zona de tránsito cercana al área de check-in. Al no poder localizar a su propietario y ante la imposibilidad de descartar riesgos, se dio aviso inmediato a la PSA, que procedió al aislamiento del perímetro y al retiro de todas las personas presentes.
La unidad de explosivos intervino con los equipos apropiados para este tipo de situaciones, incluyendo escáneres portátiles, robots de inspección y elementos de protección balística. Durante la operación, se mantuvo un cordón de seguridad y se interrumpió el tránsito interno para asegurar que no hubiera exposición de pasajeros ni de trabajadores.
Posteriormente, los especialistas confirmaron que el bolso no contenía materiales peligrosos y que era un objeto olvidado por un pasajero. Tras descartar cualquier riesgo, se reanudó la actividad en el hall y se permitió nuevamente el acceso al público.
El operativo se completó en menos de una hora y no impactó en la programación de vuelos, aunque sí ocasionó demoras en el acceso a la terminal y en los controles de seguridad. Desde la PSA recordaron que, ante cualquier elemento sin identificación, se activa automáticamente el protocolo de prevención para garantizar la seguridad en el aeropuerto.









