El implicado, identificado como Adriel S. C. O., es un cocinero de 27 años originario de Santa Cruz. Según los testimonios recabados, el hombre empleaba identidades falsas para establecer vínculos con refugios y rescatistas, retirando gatos sanos y notificando su muerte poco tiempo después bajo el mismo pretexto.
Las denuncias, que han salido a la luz a través de medios locales, destapan un entramado de engaños y maltrato animal, con al menos 16 casos confirmados. Durante una transmisión reciente, el equipo periodístico conversó con las denunciantes y el abogado Alexis Marrocco, quienes explicaron la génesis de la investigación y sus implicaciones legales y sociales.
“La preocupación es total. Hay un presunto asesino serial de gatos en la ciudad de Buenos Aires. Hoy, no sabemos dónde se encuentra. Residia en Microcentro, pero se sospecha que podría haberse trasladado al sur, su lugar de origen”, advirtió Facundo Kablan al inicio del informe.
Las acusaciones indican que C. O. utilizaba su formación como cocinero junto con su relación con refugios para adoptar gatos, a quienes —según testigos— torturaba y sacrificaba, e incluso, en algunos casos, grababa estas acciones para monetizar los videos en la deep web.
Testigos han declarado que Adriel preparaba croquetas de carne para repartirlas en parroquias y entre personas vulnerables. “Aún no hay confirmación de que esas croquetas estuvieran elaboradas con los animales que él adoptaba y posteriormente sacrificaba, pero sí hay denuncias al respecto”, aclaró Kablan.
Cuatro refugios de protección animal han relacionado incidentes análogos con este mismo modus operandi: el acusado contactaba a refugios para adoptar gatos, los llevaba a su departamento y, horas más tarde, informaba que habían fallecido, siempre respaldándose en una explicación similar conocida como el síndrome del gatito desvanecido.
Gabriela, una de las vecinas que ha denunciado, relató: “En mi caso, era una gata con sus crías. Él se ofreció como tránsito y cumplía con todos los requisitos. Cuando llegué a casa, ya me había enviado una foto de la gata muerta. No me parece creíble que haya muerto de forma repentina. Los bebés también fallecieron después”.
El abogado Alexis Marrocco ha reunido las querellas de refugios y víctimas para dar curso a la investigación: “Estamos indagando uno de los casos de maltrato animal más graves en la historia argentina. No solo por la cantidad de víctimas, sino también por la perversidad del imputado y su manera de ocultar los hechos”.
Marrocco contabiliza al menos 16 muertes, advirtiendo que la cifra podría ser considerablemente mayor. “Procederemos a la querella por todos los animales fallecidos y también representamos a la madre de un menor que sufrió lesiones y coacción”.
Uno de los episodios más alarmantes, según Marrocco, ocurrió el 16 de enero, cuando C. O. estuvo a cargo de un niño de 10 años, momento en el que torturó al gato de la familia delante del menor y lo agredió quando este intentó defender al animal.
Un informe psicológico en el caso describe al acusado con rasgos de “personalidad narcisista, manipuladora, sádica y maquiavélica”, compatibles con la denominada Tétrada Os.









