El balance fue verificado por la consultora KPMG y la Auditoría General de la Nación. Asimismo, la compañía alcanzó un patrimonio neto positivo, superando los $18.000 millones, tras más de diez años.
Fabián Lombardo, presidente de Aerolíneas Argentinas, subrayó que estos resultados son fruto de “un trabajo sostenido para ordenar las cuentas, mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad”.
“Alcanzar patrimonio neto positivo, cerrar el año sin aportes del Tesoro y registrar resultados que permiten avanzar en un plan de renovación de flota con recursos propios, marca un cambio profundo para la compañía y abre una nueva etapa de crecimiento”, afirmó Lombardo.
En términos operativos, la empresa comunicó que durante 2025 transportó más de 12,78 millones de pasajeros. Además, indicó que el índice de cumplimiento de los vuelos fue del 99,4% y la satisfacción de los clientes (NPS) alcanzó 55 puntos.
El resultado antes de impuestos e intereses (EBIT) evidenció un superávit operativo de US$120,7 millones. Simultáneamente, Aerolíneas redujo su deuda bancaria y financiera en un 52%, equivalente a unos US$170,5 millones. Para este año, no está contemplada la solicitud de aportes del Tesoro nacional.
Entre 2008 y 2023, la línea aérea de bandera acumuló una pérdida operativa promedio de US$400 millones anuales, recibiendo más de US$8000 millones en transferencias directas del Estado en ese período.
En este marco, Aerolíneas reafirmó su plan de incorporar 20 nuevos aviones a su flota en los próximos cinco años, con las primeras aeronaves programadas para llegar en el primer trimestre de 2027.
La empresa tiene como objetivo renovar el 25% de su flota total y reemplazar el 60% de sus aviones de largo alcance, incorporando de manera gradual seis Airbus A330neo, ocho Boeing 737 MAX 10 y seis Boeing 737 MAX 8, mediante contratos de leasing con Avolon, ACG y AerCap.









