En septiembre, el último mes con datos completos, los depósitos totales del sector privado aumentaron en US$1.021 millones, un incremento del 2,5% en comparación con el cierre previo de US$41.940 millones. La consultora LCG subrayó que, en los últimos tres meses, el saldo de depósitos en dólares creció a un promedio de US$800 millones mensuales.
Este aumento se explica en gran parte por los depósitos en cuentas de ahorro, que sumaron US$835 millones en septiembre (2,9%), alcanzando un total de US$29.830 millones. Generalmente, cuando los individuos adquieren dólares en los bancos, suelen optar por este tipo de cuentas.
Los últimos indicadores del mercado cambiario evidencian una dolarización persistente entre los consumidores. El BCRA destacó que una porción significativa de los billetes adquiridos para propósitos de ahorro permanece depositada en cuentas bancarias.
Adicionalmente, el stock de plazos fijos en dólares también mostró un incremento en septiembre, con un aumento de US$249 millones, llegando a US$11.623 millones. Este crecimiento fue impulsado principalmente por los depósitos a plazos de entre 180 y 365 días, que aumentaron en US$839 millones, mientras que las colocaciones a plazos de entre 30 y 59 días experimentaron una disminución de US$582 millones.
“El incremento se explicó principalmente por los depósitos a la vista. Los depósitos a plazo también contribuyeron, aunque en menor proporción, favorecidos por el dinamismo de los FCI (fondos comunes de inversión) money market en dólares”, indicó el BCRA en su informe monetario.
El aumento en los depósitos en dólares llevó al Gobierno a buscar estimular el crédito en moneda extranjera, mediante la flexibilización de normativas que limitaban esos préstamos a empresas exportadoras.
Según el informe del BCRA, el stock de crédito en dólares creció un 40,6% en términos interanuales en septiembre, manteniendo una trayectoria de expansión casi continua desde enero de 2024.
En contraste, los depósitos en pesos registraron un aumento del 0,5% en términos reales en septiembre, aunque cayeron en la misma proporción respecto al año anterior.
De acuerdo con los datos del informe mensual del BCRA, las colocaciones a la vista crecieron un 0,3% en términos reales, impulsadas por aquellas que ofrecen remuneración sobre el saldo.
Por otro lado, los depósitos a plazo fijo en pesos mostraron un aumento mensual real del 1,8% en septiembre, explicado por las opciones con ajuste tradicional, en detrimento de las que se actualizan por UVA.
De cara al futuro, desde LCG señalaron que el carry trade continúa siendo atractivo. “Con expectativas de depreciación estabilizadas, las tasas pasivas en pesos aún ofrecen rendimientos cubiertos en dólares, lo que puede favorecer las colocaciones a plazos. Sin embargo, dada la limitada amplitud, un aumento en la volatilidad financiera podría frenar los efectos de estos incentivos”, anticiparon.









