A pesar de que la empresa no respondió a las consultas, Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), confirmó el cierre de Tío Mario, integrante de la entidad que reúne a fabricantes, importadores y comercios del sector.
“Estábamos al tanto a través de redes y los contactamos, pero no obtuvimos una comunicación oficial. Esto no escapa a la realidad del mercado, se están sucediendo muchos cierres”, afirmó el directivo, quien también destacó que alrededor del 90% de los juguetes importados provienen de China, aunque en semanas recientes ha empezado a notar la llegada de productos de otras naciones, como Vietnam.
La única comunicación oficial de Tío Mario sobre su situación ha sido la publicación en su cuenta de Instagram, donde además de informar la liquidación de su stock, especificó promociones como 2×1 en artículos seleccionados, 30% de descuento en mochilas y cartucheras, y 20% en productos de playa y pileta. Los disfraces se ofrecen a $30.000 y hay descuentos en artículos de cotillón.
Aunque el aviso señala que la atención al público será de lunes a sábados de 10 a 20 horas, en la vidriera del local se aclara que el último día de atención es el 26 de septiembre. El mensaje destaca que durante la liquidación solo se aceptará efectivo como medio de pago y que no habrá reposición de stock durante estos últimos días. Esto significa el fin de su actividad, a solo unos meses de celebrar sus 30 años desde su inauguración en abril de 2027.
Fuentes cercanas al negocio señalaron que el cierre se debe en parte a la imposibilidad de competir con los productos de origen chino, los cuales llegan al mercado a precios muy inferiores a los que puede sostener un comercio tradicional que enfrenta los costos de empleo registrado y otras obligaciones.
Asimismo, el alto costo de los alquileres ha contribuido a la decisión de cerrar. Se supo que otra juguetería conocida, presente en la calle Santa Fe, está atravesando una situación similar y evalúa el cierre de al menos una de sus sucursales.
El cierre de Tío Mario es parte de un contexto más amplio de contracción en el sector juguetero. De acuerdo con la CAIJ, las ventas en el primer semestre del año cayeron un 10%, en un ambiente marcado por la disminución del poder adquisitivo y el crecimiento del comercio puerta a puerta.
La Cámara también subrayó que muchas jugueterías de barrio han cerrado sus locales físicos o se han volcado completamente a la venta en línea en los últimos dos años y medio, lo que ha impactado especialmente a los comercios de cercanía, que afrontan la competencia de grandes superficies y el comercio online.
Este ajuste no se limita al sector minorista, ya que la CAIJ ha indicado que actualmente cinco fábricas del rubro están en proceso de cierre y la industria opera con aproximadamente el 30% de su capacidad instalada. La reducción de personal, en muchos casos, se basa en jubilaciones y no renovación de contratos en empresas, en su mayoría pymes de tradición familiar.
De cara a los últimos meses del año, las perspectivas del sector se dividen: un 35% de las empresas anticipa una mejora, mientras que el resto mantiene una visión pesimista o prevé que la caída en las ventas se profundice. Se espera que en los próximos días se obtenga una declaración oficial de Tío Mario sobre su cierre.
El pasado octubre, el Gobierno Nacional ajustó el régimen tributario para catorce tipos de juguetes importados, reduciendo los aranceles de 35% a 20%. Esta medida pretendía promover la competencia en el sector y disminuir costos para el consumidor local, alineando los aranceles con los del Mercosur. No obstante, los actores del sector advierten que el resultado ha sido desfavorable. “No es posible competir con la maquinaria china”, afirmaron desde una juguetería en Buenos Aires.
A pesar de la reducción en el costo de importación, el año 2025 trajo un notable incremento en la llegada de juguetes al país, lo que generó un exceso de stock en las empresas importadoras. Durante la primera mitad de 2026, las importaciones tradicionales alcanzaron USD 37,8 millones y 7,2 millones de kilos, reflejando una caída del 13,8% en valor y 11,8% en volumen respecto al mismo periodo de 2025. En este lapso, participaron 411 importadores, de los cuales 132 eran nuevos, un 32,1% sin antecedentes previos.
La CAIJ reportó que parte del excedente acumulado durante 2025 fue liquidado a pérdida entre empresas importadoras en un contexto de menor demanda. Paralelamente, en 2025, 103 importadores declararon valores inferiores a USD 2 por kilo, algo que la Cámara considera injustificable para cualquier juguete; estas firmas representaron un 33,4% del volumen físico importado. En el primer semestre de 2026, la situación continuó con 59 importadores que también declararon precios inferiores a USD 2 por kilo, y 28 de ellos ya habían participado en esas operaciones el año anterior.
Además, el crecimiento de las importaciones a través de courier ha alcanzado niveles récord, representando el 40% del consumo en centros comerciales, lo que indica que la compra puerta a puerta captura una parte significativa de la demanda, que ya llega debilitada a los comercios físicos debido a la estagnación de los ingresos reales y del crédito al consumo.









