Los bonos soberanos continuaron operando en su mayoría en terreno negativo, en un contexto internacional menos favorable. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos aumentaron tras la publicación de datos de actividad económica más firmes, lo que agregó presión sobre la deuda argentina: al incremento de la tasa internacional libre de riesgo se unió una mayor prima exigida por los inversores para mantener los títulos locales.
La tensión en el ámbito financiero también afectó al mercado cambiario. El dólar mayorista cerró en 1.516 pesos, aunque durante la jornada alcanzó un nuevo máximo de 1.518 pesos. Esta suba se produjo a pesar de la significativa liquidación del sector agroexportador, ya que la demanda privada de divisas sigue absorbiendo gran parte de la oferta, limitando así la capacidad del Banco Central para acelerar la acumulación de reservas.
En el Banco Nación, el dólar minorista concluyó en 1.535 pesos para la venta, mientras que el promedio del Banco Central se situó en 1.536,17 pesos. En los mercados financieros, el MEP se cotizó en 1.540,19 pesos y el contado con liquidación ascendió hasta 1.607,40 pesos.
El dólar blue, por su parte, alcanzó los 1.560 pesos, estableciendo un nuevo récord nominal. En el mercado de futuros, las posiciones operaron de manera mixta, y el contrato para diciembre finalizó en 1.602 pesos, en una jornada caracterizada por una combinación de presión cambiaria, caída de activos y un nuevo aumento del riesgo país.









