Con un campamento ya operando en Cañadón Amarillo, Gilardone comentó sobre el progreso del proyecto, que generará empleo a unas 200 personas, los desafíos logísticos de la región, el fomento de proveedores locales y los planes a partir de octubre.
“El Gobernador dijo que las perforaciones arrancan en octubre. ¿Cómo viene el cronograma?”
“En octubre comienza YPF. Ellos perforarán tres pozos y luego nos tocará a nosotros con dos más. El tiempo estimado por pozo es de aproximadamente 18 días, por lo que esperamos iniciar en diciembre en Cañadón Amarillo.”
“¿Con qué expectativas encaran esta etapa y cómo se están preparando?”
“Las expectativas son altísimas. Estamos invirtiendo un total de 44 millones de dólares. Este paso llega tras años de estudios realizados por un equipo de profesionales de primer nivel, y tras analizar los resultados de perforaciones previas en la misma área geográfica.”
“El clúster ha ido desrisqueando Vaca Muerta hacia el norte y nosotros somos el siguiente paso. Estamos confiados en nuestra capacidad técnica, por lo que plantaremos dos pozos en Cañadón Amarillo.”
Según Gilardone, Cañadón Amarillo posee condiciones similares a las de los mejores clústers de la cuenca, con la posibilidad de establecer, al menos, cuatro zonas de aterrizaje para pozos. Este sitio presenta contenido de materia orgánica que varía entre el 2% y el 6%, así como buenos valores de porosidad. No obstante, el principal reto en Cañadón Amarillo es la logística para reducir los costos de perforación, lo que requiere un plan de desarrollo para masificar futuras operaciones.
“¿Dónde tienen pensado hacer base?”
“Contamos con un campamento en El Portón, que cuenta con 130 camas y ofrece a los trabajadores diversas comodidades, incluyendo canchas de fútbol, pádel y tenis. Es un campamento de primer nivel, un verdadero oasis en el desierto del sur de Mendoza.”
“¿Cuánta gente va a estar trabajando ahí?”
“En este momento, ya hay alrededor de 60 trabajadores en labores de ingeniería y movimiento de suelo. Para comenzar, realizaremos una inspección arqueológica, donde colaboradores locales aseguran que no haya hallazgos históricos en la zona de perforación. Posteriormente, se procederá a la topografía, el movimiento del suelo y, finalmente, la perforación. En total, estimamos que habrá unas 200 personas trabajando solo en la etapa piloto.”
“Después del piloto, ¿qué sigue?”
“Primero debemos observar el comportamiento de los pozos, evaluar su viabilidad económica y aprender de la experiencia. Luego, contemplamos realizar otro piloto, dado que el área es extensa. Es necesario completar al menos tres pilotos de dos pozos cada uno para desrisquear completamente la región.”
“Más allá de lo no convencional, ¿están mirando otros negocios?”
“Actualmente, nuestra producción se sitúa en 22 mil barriles equivalentes, con un 50% de petróleo y otro 50% de gas. La producción convencional es fundamental para que podamos asumir riesgos en nuestras inversiones. Por ello, perforaremos convencionalmente también en Santa Cruz y en Mendoza exploramos otros plays. Otro de nuestros negocios clave es la reinyección de gas, siendo los únicos en el país con capacidad de almacenamiento, lo que nos permite gestionar el exceso de gas en verano para aprovecharlo en invierno. Esto también implica inversiones significativas y generación de empleo.”
“Las proyecciones iniciales se centraban en el petróleo en Mendoza, pero eso ha cambiado. ¿Hay posibilidades de encontrar gas en las áreas que tienen?”
“En las localidades donde trabajamos, como Cañadón Amarillo y Los Chihuidos, hay indicios de petróleo, gas y condensados, así como de gas seco. Sin embargo, no es nuestra prioridad en este momento debido al excedente de gas que hay en Argentina. Hasta que no haya una demanda adicional, los proyectos de gas no son urgentes, ya que la producción de gas generalmente se asocia al petróleo.”
“Recientemente se mencionó la demanda de proveedores y las reuniones con el clúster en formación en Mendoza, a pesar de la falta de una ley de compra local. ¿Qué opinan al respecto?”
“Estamos a 110 kilómetros de Rincón de los Sauces, en Neuquén, y a más de 400 kilómetros de Malargüe, con rutas que además no están asfaltadas. Buscamos priorizar a los proveedores locales, aunque enfrentan dificultades geográficas para acceder a nuestro yacimiento. Consideramos que el gobierno nacional debe atender esta necesidad para que Malargüe y Mendoza puedan desarrollar su clúster de proveedores. La infraestructura es fundamental. Ya hemos visto en Neuquén que la construcción de infraestructura ha hecho posible el crecimiento, y aquí debemos hacer lo mismo para ser competitivos. No podemos permitir que un pozo en Mendoza cueste un 50% más que en Neuquén.”
“Según la experiencia de Neuquén, ¿qué errores debería evitar Mendoza y cuáles mantener para lograr la sustentabilidad económica?”
“Mendoza debe continuar ofreciendo todas las facilidades para fomentar la inversión de las empresas, como viene haciéndolo hasta ahora.”









