El prestigioso torneo, conocido por su estricto respeto de las normas, no impedirá que los influencers adquieran entradas y asistan como público al evento, aunque no recibirán una credencial de prensa ni permisos especiales.
Cabe destacar que los miembros acreditados del torneo en el Reino Unido tienen prohibido grabar vídeos en casi todas las áreas del club, especialmente durante los partidos, un derecho que está reservado para las señales responsables de las transmisiones oficiales y el equipo de prensa del torneo, así como para la ATP y la WTA.
Adicionalmente, se ha informado que el personal de seguridad confiscara objetos como anillos de luz que puedan provocar molestias durante los partidos, una situación que ya se había presentado en Nueva York. Durante uno de los partidos de la primera ronda del cuadro femenino, una joven interrumpió el juego al tomar fotos y posando en medio de un punto.
Las reglas del tenis establecen que el público debe permanecer sentado y en silencio durante el juego. Solo se permite ingresar o salir de la cancha durante los descansos entre juegos impares o sets, y no se pueden utilizar flashes o la luz del teléfono móvil para tomar fotos o grabar videos.
Las críticas más intensas hacia el comportamiento de los influencers en Nueva York se produjeron tras un incidente ocurrido durante el debut de la japonesa Naomi Osaka. En el enfrentamiento que ganó a la rusa Anastasia Zakharova en el Arthur Ashe, el árbitro Kader Nouni tuvo que pausar el juego para exhortar a un grupo de influencers que estaban filmando un video para una red social.
“Tomen asiento. Por favor, chicos. En el palco que está detrás mío, por favor, tomen asiento. Gracias”, fue el mensaje que se escuchó a través de los altavoces, mientras las jugadoras esperaban para reanudar el encuentro, generando murmullos y silbidos entre el público, así como la reacción de un espectador que se cubrió la cara avergonzado.
Días después del incidente, Osaka comentó: “Quien asiste a un evento deportivo debe respetar el deporte. Me parece una cuestión de cortesía básica informarse sobre la disciplina, especialmente en lo que respecta a la etiqueta. Que la gente contribuya a popularizar el tenis entre su propio público puede ser algo positivo, pero creo que debe gestionarse mucho mejor, sobre todo en situaciones como la que viví en mi partido de primera ronda.”
La Asociación de Tenis de Estados Unidos había creado el año anterior una categoría especial de credenciales para influencers, con el objetivo de “interactuar con los aficionados donde y como consumen contenidos”, incluyendo “directrices formales que regulan el acceso y la captura de contenidos para los titulares de estas acreditaciones”. Este año, se acreditó a aproximadamente 100, casi el doble que en la edición anterior, de los cuales 20 enfocaron su cobertura en aspectos no relacionados directamente con el tenis, como la oferta gastronómica del evento. Muchos admitieron que su interés en el tenis es nulo y asisten a Flushing Meadows solo para crear contenido para sus redes sociales. Esto ha desatado reclamos de jugadores y aficionados por el incumplimiento de las normativas y el malestar que generan durante los partidos.
“La gente entra como le da la gana, se mueve, habla y el torneo lo tolera. No sé si es lo mejor para los jugadores y el deporte en general. Creo que hay muchas reglas que se podrían cambiar en el tenis, pero esta sin duda no es una de ellas”, expresó el francés Adrian Mannarino.
Por su parte, la estadounidense Coco Gauff manifestó: “Creo que es genial tener una nueva demografía y que ayuda a que el deporte crezca. No tengo problema con los influencers, pero deben seguir la etiqueta correspondiente. No se puede usar flash para fotografías. Intenta no hablar demasiado alto. Ashe es una cancha muy ruidosa, así que estoy acostumbrada. Definitivamente no se puede hacer playback de TikToks en medio de un punto. No es solo por los jugadores, sino por la experiencia de los espectadores, por quienes están alrededor”.
A raíz de los incidentes y las advertencias de los tenistas, la Asociación de Tenis de Estados Unidos ha realizado intentos por recordar las normas a todos los acreditados y espectadores. Un cartel en el estadio Louis Armstrong advertía: “Se ruega abstenerse de utilizar el flash u otras fuentes de iluminación”. Además, se aseguró que se enviaron mensajes a los titulares de entradas y palcos para reforzar ese pedido.
Queda por ver si las quejas de jugadores y aficionados afectarán la disponibilidad de acreditaciones para la edición de 2027 del US Open. Por el momento, está confirmado que los creadores de contenido no contarán con credenciales para Wimbledon, un torneo donde la etiqueta y el comportamiento son innegociables.









