Al encuentro asistirán el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el subsecretario general de la Presidencia, Eduardo Menem; el líder del bloque del PRO en la Cámara baja, Cristian Ritondo; y el secretario del PRO, Fernando de Andreis. El objetivo del oficialismo, que se desarrolla tras una reciente conversación telefónica entre Karina Milei y Mauricio, es acercar posturas en relación con la agenda legislativa aún pendiente, un aspecto en el que el exmandatario se muestra de acuerdo, aunque con ciertas reservas.
Desde Casa Rosada consideran que no habrá complicaciones en este ámbito, ya que perciben al PRO como un aliado clave que busca impulsar “el cambio” promovido por el presidente Javier Milei, y que también desea “enterrar” al kirchnerismo en las próximas elecciones. Este reto de neutralizar el espacio ligado a la expresidenta Cristina Kirchner es una meta compartida entre los dirigentes amarillos, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
Conversaciones entre los diputados Sebastián Pareja (LLA) y Cristian Ritondo (PRO) están en curso, con el objetivo de ampliar esta alianza y así hacer frente al peronismo. Fuentes cercanas a dichas charlas han señalado que este entendimiento en la provincia es fundamental. Dentro del partido de Macri, se sostiene que esta es la única manera de poner fin al abandono kirchnerista en la provincia más importante del país, y se ha destacado la buena relación y el diálogo constante entre los dos legisladores.
Sin embargo, persisten desacuerdos sobre cómo abordar las candidaturas en el territorio bonaerense. A pesar de que ambos sectores coinciden en que hay tiempo para debatirlo, existen tensiones. Los representantes de LLA sugieren que con el PRO se debe considerar la situación de cada municipio y, dependiendo de las condiciones locales y del dirigente que aspire a ser candidato, se debería definir un único postulante.
“Pero sin PASO ni encuestas”, advierten desde LLA, lo que presenta un conflicto con la postura del PRO. “Nuestro criterio es uno, y aplica para ambos: en cada municipio debe postularse el que mejor mida, basándose en encuestas. Donde el mejor sea del PRO, lo ponemos nosotros; donde el mejor sea de LLA, va LLA. Lo crucial es sumar y derrotar al kirchnerismo”, argumentaron, expresando también su confianza en contar con “estructura, fiscalización y dirigentes que ya conducen”.
No obstante, están dispuestos a considerar que en determinados distritos no se recurra a encuestas ni a la aparición de otras alternativas si ya se ha avanzado en la materia. Un ejemplo que citan es Villa Gesell, donde Clarisa Armando se perfila como la candidata a intendente, tras haber ganado la última elección al liderar la alianza con LLA. “Allí sería absurdo inventar un candidato de LLA”, señalaron.
Por su parte, la fuerza de Milei contempla la posibilidad de incluir outsiders en sus candidaturas. Se menciona el caso de Oscar Ahumada, exjugador de River, quien podría ser un potencial candidato a la intendencia de Zárate. El PRO está al tanto de esta opción, pero exige algunas condiciones: respeto por los distritos que ya gestionan, con la promesa de reciprocidad en las localidades lideradas por LLA, como Tres de Febrero.









