La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó la restricción tras una reunión en el Centro Internacional de Cooperación Policial en Virginia, donde estuvieron presentes el FBI, la FIFA y autoridades británicas. En el encuentro, se clasificó el partido como de “alto riesgo” y se programaron 1600 efectivos para la seguridad del evento.
Al considerar los símbolos malvinenses como “mensajes políticos o provocativos” prohibidos por la FIFA, la funcionaria generó una fuerte controversia.
Partidos como el kirchnerismo, el radicalismo y otros sectores del peronismo reaccionaron rápidamente ante el anuncio.
Paula Penacca, diputada de Unión por La Patria y miembro de La Cámpora, comentó en X: “Prohibir el ingreso de la bandera de Malvinas es prohibir el ingreso de la bandera de Argentina. Los únicos provocadores son los vendepatria de este gobierno que niegan la soberanía y a los pibes que dieron la vida. Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”.
Por su parte, Pablo Juliano, diputado radical del bloque Provincias Unidas, denunció al gabinete nacional por su admiración hacia Margaret Thatcher, la primera ministra británica durante la Guerra de Malvinas en 1982. “Queda clarísimo que a los que hay que exigirles que defiendan la celeste y blanca es a estos funcionarios de turno”, afirmó. ”Desde 1833 tenemos un reclamo ininterrumpido por Malvinas y los funcionarios viajan a Atlanta para negociar que no seamos ‘provocativos’ defendiendo lo nuestro. ¡Dan pena!”, añadió.
En el mismo sentido, Natalia De la Sota, diputada del peronismo cordobés, argumentó que el gobierno busca imponer a los argentinos el modo de “sentir y expresar” su amor por la Patria. “Defender la soberanía sobre las Islas Malvinas no es un delito: es un mandato de la Constitución Nacional”, expresó, instando a no dejar que se apague la pasión por la causa malvinense.
Gabriela Estévez, diputada por Córdoba de Unión por la Patria, también se unió a las críticas. “No es fake, no es una versión, lo confirmó la propia ministra de Seguridad”, subrayó, cuestionando que una funcionaria del país acepte tales restricciones que, según ella, faltan al respeto a la soberanía argentina.
El exdiputado lavagnista Alejandro ‘Topo’ Rodríguez tildó a la ministra Monteoliva de “anti nacional”, enfatizando que no se puede desactivar el uso de símbolos argentinos.
Desde el Partido Obrero, Gabriel Solano consideró “repudiable” la prohibición impuesta. “Parece una empleada de los piratas ingleses”, expresó.
El diputado socialista Esteban Paulón también hizo su aporte, preguntando qué ocurriría si alguien asistiera al partido con una camiseta que incluyera el mapa de Argentina. “Sería imposible que ese mapa no contemple a las Malvinas. ¿Censurarían también esa remera?”, planteó, además de presentar un proyecto de repudio a la medida de la ministra Monteoliva, reafirmando que la soberanía sobre Malvinas es un mandato constitucional irrenunciable.
Monteoliva brindó detalles sobre la reunión que clasificó al partido como de alto riesgo. Se acordó que los hinchas argentinos ingresarán por la puerta 4 y los ingleses por la 3, aunque compartirán zonas comunes en el estadio.
El encuentro se llevará a cabo en el Atlanta Stadium, uno de los más grandes y lujosos de Estados Unidos, y también se determinó implementar un refuerzo en la seguridad del estadio y en los hoteles donde se hospedan las delegaciones.









