Los datos resaltan este fenómeno. Según un análisis de PwC Argentina, elaborado por el economista jefe José Segura y basado en información del Ministerio de Capital Humano, entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025, el empleo registrado en el sector privado a nivel nacional creció solo un 1,6%.
Esto equivale a una tasa de crecimiento anual promedio de apenas 0,1%, lo que indica un estancamiento del mercado laboral durante más de 14 años.
Sin embargo, al examinar estos promedios a nivel nacional, se observan realidades provinciales muy dispares. Neuquén se destaca como la provincia que ha mostrado un avance notable en la creación de empleo formal privado. En el periodo mencionado, se registraron aproximadamente 60.000 nuevos puestos de trabajo en esta provincia, lo que representa un crecimiento acumulado del 66,2%. Este crecimiento se traduce en una tasa anualizada del 3,7%, significativamente superior al promedio nacional.
Este dato cobra mayor relevancia al considerar que Neuquén ha sido responsable del 58% del total de empleo privado formal generado en todo el país en ese tiempo.
De acuerdo al informe, el principal impulsor de este crecimiento ha sido el desarrollo de Vaca Muerta, junto con la expansión de actividades relacionadas con la extracción de petróleo y gas no convencionales. Esta bonanza energética ha propiciado no solo el aumento del empleo en el sector de extracción de petróleo y gas, sino también en áreas asociadas, como maquinaria y equipos, construcción, comercio al por menor, hotelería, gastronomía y transporte.
En segundo lugar se encuentra la provincia de Buenos Aires, con alrededor de 44.000 nuevos puestos de trabajo registrados. A pesar de que en términos absolutos esta cifra es significativa —representando el 42% del empleo neto creado en el país—, su crecimiento relativo ha sido muy modesto, con una acumulación del 2,3% en 14 años, reflejando una tasa anual compuesta de solo 0,2%.
En Buenos Aires, la creación de empleo ha sido impulsada principalmente por el comercio, el transporte y el almacenamiento, además de la hotelería y los restaurantes. Estos sectores han logrado compensar las pérdidas en áreas como servicios inmobiliarios y empresariales, construcción, y en industrias tradicionales como el calzado y el cuero.
Por otro lado, la Ciudad de Buenos Aires ha experimentado la mayor reducción en el empleo asalariado privado formal del país. Entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025, se perdieron aproximadamente 41.000 puestos de trabajo, lo que equivale a una caída acumulada del 2,6%.
Anualmente, el empleo privado en la capital ha decrecido a un ritmo promedio de 0,2% por año. Los sectores más golpeados han sido el transporte, almacenamiento y comunicaciones, además de diversas actividades vinculadas.









