Exactamente 13 días después de haber disputado la final del Mundial, Messi se sentó en el banco esperando su oportunidad. Tan solo 10 días después de recibir la medalla de plata, el rosarino se presentó en Miami ante el entrenador Guillermo Hoyos y se puso a disposición, a pesar de que podría haber continuado sus vacaciones en Funes junto a su familia.
El partido comenzó con una demora de 40 minutos debido a una alerta meteorológica. Inter Miami y Columbus saltaron al campo del Estadio NU, la nueva casa de las Garzas. A los 15 minutos, Yannick Bright robó un balón en el mediocampo que llegó a Luis Suárez, quien disparó de primera y superó al arquero rival con un golazo.
No obstante, Inter no logró ampliar su ventaja y, justo antes del final del primer tiempo, el equipo visitante consiguió el empate. Columbus avanzó de izquierda a derecha y Taha Habroune centró al área, donde Casemiro, por desgracia, desvió el balón hacia su propia portería, dejando a Rocco Ríos Novo sin opciones.
Con Messi observando desde el banco, Luis Suárez volvió a destacar, no solo por su gol, sino también por su juego. Se infiltró en el área y asistió a Noah Allen, quien anotó el 2-1. Aunque el tanto estuvo en suspenso por un posible fuera de juego, tras la revisión del VAR, la árbitra Tori Penso lo validó y las Garzas se fueron al descanso con ventaja.
Sin embargo, el partido dio un giro a los siete minutos del segundo tiempo cuando Messi ingresó por Daniel Pinter. A los 24 segundos de haber entrado, su disparo se estrelló contra el palo. Tres minutos más tarde, un gran control dentro del área terminó con un remate desviado. A sus 39 años, el rosarino demostró que sigue en excelente forma.
La calidad de Messi fue evidente, ya que sus compañeros intentaron buscarlo en cada avance, desperdiciando varias oportunidades de aumentar la ventaja. Esa falta de efectividad pesó en el marcador, y a solo cinco minutos del final, Columbus logró el empate. Tras una falta imprudente de Casemiro, Brais Méndez ejecutó un tiro libre que parecía un centro, pero que terminó ingresando sin ser desviado, tras tocar el palo.
El equipo de Messi intentó buscar hasta el final, pero Columbus manejó el balón en los momentos críticos, dejando a Inter sin fuerzas para buscar la victoria. A pesar del empate 2-2, lo más destacado fue el regreso de la Pulga: solo dos semanas después de la final del Mundial, volvió al campo de juego, activo y dispuesto a ser protagonista.









