Facundo Moyano se pronunció este lunes por primera vez desde el incidente registrado el pasado 4 de agosto, cuando su pareja, Candela Arizaga, fue hallada corriendo semidesnuda en Barrancas de Belgrano. El sindicalista enfrenta una imputación por este suceso y cuenta con una restricción que le prohíbe acercarse a la joven. Durante una entrevista con Rodolfo Barili en un noticiero nacional, Moyano mostró su incomodidad al ser consultado sobre el costo de su vivienda en Avenida del Libertador al 5400, sugiriendo que este asunto no tiene relación con la causa que lo involucra. La indagatoria de Barili se centró en la situación habitacional de Moyano y sus ingresos, planteando: “Tu vida ha sido el gremialismo, la vida pública, como diputado, y vivís en una torre importante. ¿Cómo hacés para vivir?”. A lo que el dirigente sindical contestó: “Obviamente lo pago con mi sueldo. ¿Cuál es el problema?”. Ante una repregunta sobre sus ingresos, Moyano expresó su descontento: “No, pará. Dejamos de hablar de los temas de los cuales estamos hablando”. Aunque Barili intentó aclarar que la pregunta estaba relacionada con su trayectoria, Moyano cuestionó su pertinencia y se negó a dar información sobre su vivienda, argumentando: “¿Hay algún tipo de acusación respecto a eso? ¿Tengo que dar algún tipo de explicación por esto? Yo no quiero decir dónde vivo. Hasta por una cuestión de seguridad no quiero decir dónde vivo. ¿Por qué te tengo que decir cuánto pago yo de alquiler? ¿Por qué te tengo que decir si es prestado?”. El periodista reiteró su pregunta, señalando que su interés radicaba en su pasado como diputado y su origen gremial. Moyano reafirmó que no tiene obligación de compartir su situación económica o su domicilio, explicando: “Yo ni siquiera siendo funcionario público te lo tengo que contestar, porque no estoy atado a la Ley de Ética Pública, que establece que no podés hacer negocios contradictorios a tu actividad pública. No tengo actividad pública y no soy más diputado nacional. Por lo tanto, no tengo por qué dar a conocer mi domicilio, mis gastos, mi sueldo ni nada. No tengo declaración jurada pública ni obligación de responder. Ni la voy a responder tampoco”. Finalmente, Moyano criticó las causas judiciales anteriores que lo afectaron: “Para imputarme, para meterme preso, que no fueron nunca válidos… Privación ilegítima de la libertad, se cayó; violencia de género, se cayó; drogas, se cayó. Y ahora tengo también que defenderme de cómo vivo en este lugar”. Barili cerró el intercambio aclarando el sentido de su pregunta: “Como si yo hubiera sido solo un tipo que hace vida pública, como tuviste vos que fuiste diputado y demás, y de pronto vivo en un edificio enorme y alguien me entrevista por otra cuestión y me dice: ‘Aclarame’. No tenés la obligación, olvidate. Si querías lo contestabas y si no, no. Era eso.









