“Es un momento incómodo, lo sé, pero venimos a disfrutar y ver qué pasa con la hinchada, si silba a Florentino, a los jugadores, qué pasa con Vini, con Mbappé. Es segunda temporada en blanco y no se sabe bien quien es el culpable, pero el ambiente está un poco raro”, comenta Jorge, un aficionado colombiano. “Creo que el vestuario tiene sus problemas internos y está como dividido. Puede que Florentino tenga responsabilidad, no ha puesto mano dura ahí”, sostiene Carlos, desde Venezuela. “Hay muchos por ahí que tienen que vender periódicos. Yo cuando voy a ver la sala de trofeos me canso, porque es larguísimo”, añade José, que sigue al equipo desde hace seis décadas.
Durante el calentamiento, se percibe una leve reprobación hacia el equipo merengue. Al anunciarse las alineaciones, los silbidos resuenan especialmente para los franceses Aurélien Tchouameni y Kylian Mbappé, este último comenzando en el banquillo. Las únicas ovaciones se reservan para Dani Carvajal, Jude Bellingham y para Santi Cazorla, campeón del mundo. Tras entonar el himno del club, el sonido de la pitada es ensordecedor.
La tensión es palpable, y en medio de este clima adverso, Franco Mastantuono intenta destacar en su rol como titular, a pesar de ser objeto de críticas por el alto costo de su fichaje. El exjugador de River Plate, que esperó hasta cumplir 18 años para ser presentado, tuvo un precio de 63 millones de euros, pero no ha podido encontrar el entorno adecuado para su progreso futbolístico. Ha perdido frescura y sus intervenciones son vacilantes, orientándose a la derecha del ataque y pasando en reiteradas ocasiones hacia atrás para asegurar el avance.
Al inicio del segundo tiempo, logra soltarse brevemente, penetrando en el área y disparando con la izquierda, aunque el balón se va desviado. Su desempeño va decayendo progresivamente y es sustituido a los 76 minutos. Con este partido, suma 33 apariciones en la temporada, anotando tres goles sin asistencias, lo que ha dejado a muchos aficionados insatisfechos. Su futuro parece dirigirse hacia una cesión a un club fuera de España, según reportes locales.
El encuentro frente al descendido Real Oviedo, correspondiente a la jornada 36 de La Liga, no carece de significado. Vinicius siente la presión de ser silbado cada vez que toca el balón. Mbappé, por su parte, ni siquiera estuvo presente en el Camp Nou durante la derrota 2-0 del último domingo, que otorgó el título a los Culés. Los abucheos hacia el francés son notorios cuando sale a calentar apenas a los 12 minutos del segundo tiempo.









