Cristian Santander, coordinador de Selección Formativas de la CAB, explicó que esta herramienta no sustituye el seguimiento habitual de los equipos técnicos de las diferentes categorías, sino que se dirige a un grupo específico y busca ampliar las fronteras de la detección de talentos. “El programa de talentos está dividido en dos partes. Lo que hacemos por todo el país recorriendo las distintas provincias se llama PDF, Plan de Desarrollo Federal. Ahí buscamos los talentos en el país sumado a lo que se pueda ver en las competencias y datos que tenemos”, indicó.
El programa se focaliza en deportistas que compiten en el exterior y que tienen la nacionalidad argentina o la ascendencia familiar necesaria para ser considerados en los procesos de selección. “Lo que recopilamos con el TBI está relacionado principalmente con los argentinos o argentinas, o hijos e hijas de argentinos que están en el exterior”, comentó Santander. Esta iniciativa intenta realizar un relevamiento de jóvenes cuyos padres emigraron por diversos motivos y que hoy podrían estar desarrollando su carrera deportiva lejos de Argentina.
La CAB ya ha reunido información sobre parte de este grupo, aunque busca identificar a aquellos que aún no tienen registro. “De muchos de ellos tenemos conocimiento y de otros tantos no, y son argentinos. Entonces queremos saber más o menos si podemos tener una base de datos de esos deportistas en el exterior”, destacó el encargado de las formativas.
El método ideado por la CAB para la búsqueda de nuevos talentos consiste en un formulario que solicita información sobre antecedentes deportivos, situación de competencia, horas de entrenamiento y material audiovisual, como los highlights de cada jugador. Sin embargo, la inscripción no asegura una convocatoria inmediata a un seleccionado.
Santander subrayó que ya han recibido información sobre nuevos jugadores, y advirtió: “No significa que todos tengan un nivel de ser elegibles para una selección”. Además, planteó que la lista servirá para un seguimiento a largo plazo: “Lo que queremos es tener un poco el conocimiento de cuántos y de quiénes son para seguirlos y, en algún futuro, tal vez el que hoy no tenga un nivel de elegibilidad dentro de un tiempo lo tenga”.
El filtro técnico evaluará el nivel competitivo, la trayectoria y las características físicas de cada candidato. En Estados Unidos, donde existen diversas categorías universitarias, Santander resaltó las diferencias entre los distintos niveles: “Generalmente, al que está en la División 1 de la NCAA ya lo tenemos registrado”. El análisis también incluirá el biotipo y la talla, aspectos fundamentales para proyectar el desarrollo de un jugador o jugadora. Santander mencionó que uno de los perfiles que la CAB busca incorporar es el de los jugadores altos, destacando que “lo que escasea, lo que nos falta en el país, son esos jugadores de más de dos metros y esa jugadora de más de 1,85, que no es tan fácil, no hay tanta cantidad”.
El plan no establece un número objetivo de inscripciones. “En principio buscamos una cantidad que permita asegurar calidad. Cuantos más datos o más chicos y chicas se puedan inscribir, seguramente alguno con potencial podremos detectar. No nos ponemos un objetivo porque es algo que llevará tiempo en difundirse y establecerse. Pensemos que hay muchos que no consumen nuestras redes sociales y están en el exterior. No tenemos apuro”, concluyó el coordinador.
El caso de Tyler Kropp es un ejemplo que ilustra la lógica del TBI. Nacido en Estados Unidos e hijo de una argentina que emigró en los años 90, este interno de 19 años llegó a la CAB gracias a un correo electrónico enviado por su madre. Con la documentación argentina en regla, se unió a la Selección U16, donde promedió en un torneo clasificatorio en México 13,7 puntos, 11,7 rebotes y 2,3 tapas.
Con 2,04 metros de altura y formación en una escuela secundaria de Ohio, había recibido ofertas de universidades de la División I estadounidense, y este año se unió a Washington State Cougars tras un paso por Northwestern Wildcats de Chicago. Su trayectoria incluyó una concentración con la U22 y una convocatoria como sparring de la selección mayor, con la que debutará en 2025 en un amistoso contra Angola, en España. “Fue un jugador importantísimo en las categorías menores y hoy también es considerado en la selección mayor por el entrenador Pablo Prigioni para el futuro. Aparecen casos y soy optimista de que seguirán emergiendo”, cerró.









