Fuentes cercanas al mandatario han indicado que el futuro del jefe de Gabinete depende únicamente de su decisión personal, ya que la cúpula libertaria no está dispuesta a pedirle que se aparte. Asimismo, no se evalúa la posibilidad de que el funcionario solicite una licencia, tal como se había mencionado en ocasiones anteriores, por lo que, de concretarse una salida, esta sería simplemente a través de una renuncia.
A pesar de las especulaciones, quienes mantienen un contacto diario con el ministro han señalado que no muestra interés en asumir un cargo en alguna embajada o consulado, por lo que, en caso de que decidiera dejar el cargo, preferiría alejarse del ámbito público, especialmente considerando que su chance de ser candidato en las elecciones venideras es escasa, algo que en algún momento se había planteado.
Uno de los estrategas políticos del Gobierno comentó: “Para mí todas esas supuestas alternativas son solo operaciones. Por supuesto que creo que las versiones vienen de adentro, pero no tiene que ver ni con los hermanos Milei ni con Santiago Caputo”.
Sin mencionarla directamente, varias voces en la Casa Rosada sugieren que Patricia Bullrich está ejerciendo una presión considerable para que Adorni se retire. La líder del bloque de La Libertad Avanza ha expresado su desacuerdo con la situación del funcionario, al considerar que su presencia no solo afecta la imagen del presidente, sino que también complica las negociaciones en el Congreso.
El martes, Bullrich contempló brevemente la posibilidad de suspender la sesión programada para el jueves que abordaría el proyecto de propiedad privada, debido al temor de que la oposición impulsara una interpelación contra el jefe de Gabinete. Sin embargo, finalmente decidió mantener la reunión de labor parlamentaria para este miércoles, en la que se podría definir la postura que adoptarán el PRO y la UCR respecto a este tema.
Ambos partidos mantienen un acuerdo para votar de forma conjunta, aunque prefieren no verse forzados a posicionarse abiertamente y confían en que Adorni elija renunciar antes de llegar a ese punto. En una reciente reunión virtual del PRO, que no contó con la participación de su fundador, se evitó discutir la estrategia ante una posible moción de censura.
Desde el Gobierno insisten en que Adorni “continuará en su cargo” y que la única razón que podría llevarlo a abandonar su puesto sería “una decisión por motivos personales”, aunque consideran esta alternativa poco probable. Esta situación recuerda a la vivida por su antecesor, Guillermo Francos, quien también enfrentó presiones internas que lo llevaron a dejar su puesto antes de lo previsto.
Tras las elecciones nacionales de 2025, que marcaron un resurgimiento del oficialismo, se produjo una reconfiguración en el poder, donde la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, empezó a cobrar más protagonismo.
En ese contexto, incluso el día de los resultados de las elecciones, comenzaron las especulaciones sobre cambios en el Gabinete, incluyendo la Jefatura, disputada también por el sector afín a Santiago Caputo. Francos parecía haber asumido que su salida era inminente, pero el presidente le pidió que anunciara la victoria de La Libertad Avanza, lo cual hizo por cadena nacional. Días después, Karina Milei le solicitó organizar un encuentro con los gobernadores, lo que alimentó las dudas sobre su continuidad.
A pesar del aumento de las críticas internas y la incertidumbre por la falta de comunicación de Milei sobre sus intenciones, Francos tomó la iniciativa de renunciar mediante un mensaje en redes sociales, exponiendo: “Ante los persistentes trascendidos sobre modificaciones en el Gabinete Nacional, me dirijo a Usted con el objeto de presentarle mi renuncia al cargo de Jefe de Gabinete de Ministros, para que pueda afrontar sin condicionamientos la etapa de gobierno que se inicia luego de las elecciones nacionales del pasado 26 de octubre”.
No obstante, en su caso, tampoco se concretaron las especulaciones sobre un puesto en una embajada ni le ofrecieron ser canciller, limitándose a su rol como director de YPF. Ocho meses después, la situación de Adorni refleja una resistencia y firmeza en su cargo, sin intención de retirarse, según las versiones de su entorno.









