El canciller Pablo Quirno fue quien trató de revertir la carga de la situación durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde presentó una serie de argumentos con la intención de exculpar a Milei.
Al igual que en la declaración oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores este martes, Quirno afirmó que la solicitud de retirada del embajador argentino en Brasil fue “una decisión unilateral” de ese país, argumentando que las razones eran “ideológicas” y que Argentina no había buscado escalar la tensión a tal nivel.
“Es una decisión de Brasil de escalar temas que para nosotros no tienen la escala y deben permanecer en el plano ideológico”, minimizó el funcionario.
Quirno no hizo referencia a los insultos de Milei, que había calificado a Lula de “presidiario” y lo acusó de haber estado encarcelado por ser “ladrón”, “corrupto” y “chorro”. Por el contrario, intentó distanciar a Argentina de esa provocación: “Como en toda confrontación, para pelearse hacen falta dos. No cuenten con Argentina para eso”, afirmó ante la prensa.
La conferencia, originalmente convocada para abordar la visita del papa León XIV a la Argentina, se desvió hacia la crisis diplomática con Brasil. En tres ocasiones, Quirno enmarcó la situación como una cuestión “ideológica y política” entre los presidentes, como si ello no pudiera tener repercusiones a nivel diplomático.
“En los últimos años ha habido expresiones de ambos lados que evidencian esa diferencia política e ideológica. Ante esos episodios, Argentina ha decidido no elevar esto a una instancia diplomática”, comentó.
Asimismo, acusó a Lula Da Silva de haber participado en la campaña electoral de las legislativas de 2025 al visitar a Cristina Kirchner en su domicilio en Constitución, a pesar de que esta última no se encontraba postulándose para ningún cargo en ese momento.
“Es lamentable que se quejen de injerencias en procesos electorales cuando el propio presidente Lula visitó a la expresidenta en su prisión domiciliaria y no hubo quejas de nuestra parte sobre injerencia, porque así son las reglas del juego”, sostuvo Quirno.
El canciller intentó equiparar la visita de Lula con el apoyo explícito y la participación mediática de Milei a Flavio Bolsonaro en su candidatura para las próximas elecciones presidenciales de octubre.
Posteriormente, el ministro de Relaciones Exteriores amplió su defensa hacia Milei, señalando que “el presidente Lula y su gobierno también han proferido insultos a nuestro Presidente, que no han sido respondidos”.
Atribuyó esas reacciones a una supuesta “preocupación” de Brasil por el “liderazgo regional” que Milei está asumiendo y reiteró una nueva injerencia del gobierno argentino en materias internas de otros países, afirmando: “La región está cambiando de dirección ideológica, nosotros lo celebramos y esperamos que también suceda en Brasil”.
“Las reacciones argentinas nunca fueron a nivel diplomático. Brasil está teniendo conflictos con diferentes países, como los ha tenido con Paraguay y Bolivia. Esto indica que no es solo una cuestión con Argentina.
Finalmente, el canciller reafirmó que, a pesar de las diferencias, “del lado nuestro no habrá ninguna acción diplomática en respuesta a lo que haga Brasil” y añadió que Argentina “está siempre dispuesta a mantener relaciones” con sus socios comerciales.









