El jefe de la diplomacia argentina opinó que la confrontación entre el presidente Javier Milei y su colega brasileño es únicamente de índole ideológica y subrayó que no habrá una escalada del conflicto. “De nuestro lado, no hay chance de que se rompan las relaciones bilaterales”, expresó Quirno, buscando así tranquilizar a las partes involucradas.
Con la intención de suavizar la relación con Brasil, el Canciller indicó que se tiene “la más alta estima” hacia Bitelli, quien fue llamado a Brasilia, y recalcó que esperan “que luego de estas consultas el embajador de Brasil en la Argentina regrese lo antes posible para seguir desarrollando la extensa agenda bilateral” entre ambas naciones.
En medio de este panorama, Quirno también hizo hincapié en que “hay una diferencia muy grande del lado de Argentina, que no elevó este tema a nivel institucional”. En este sentido, el Canciller aclaró: “Separamos lo que es el carril político y el ideológico del carril institucional. No hemos respondido, ni vamos a responder a las declaraciones de Lula y sus funcionarios”.
Esta declaración se produce tras los fuertes comentarios de Milei, quien durante un acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, se refirió a Lula como “ladrón” y “presidiario”. Las elecciones están programadas para octubre, donde Lula busca obtener su cuarto mandato no consecutivo.
Quirno sostuvo en una entrevista que de parte de Argentina “no hay absolutamente ninguna chance” de que se rompan las relaciones con su principal socio comercial, reafirmando que “no llevamos esto a un plano institucional”.
El Canciller continuó su análisis indicando: “Debemos encuadrar este episodio dentro de una serie de situaciones que han venido ocurriendo entre Brasil y Argentina debido a divergencias políticas e ideológicas que existen entre Milei y Lula. Vemos el mundo de una manera completamente distinta a la de él”.
En referencia a la situación política, Quirno añadió: “Ese es el marco de la discusión, el presidente participó de un acto partidario, apoyando evidentemente a la familia Bolsonaro en Brasil. No tiene sentido entrar en un debate sobre ‘quién dijo esto’ o ‘quién dijo lo otro’”.
Además, subrayó que “hemos pasado de la postura de ‘no se puede influir en las campañas electorales de cada país’, mientras que Brasil lo ha hecho. Deberíamos olvidar este gobierno; en su momento también hubo malas relaciones entre los gobiernos de Alberto Fernández y Bolsonaro, lo que revela que existe una diferencia ideológica muy marcada”.
El Canciller decidió no responder directamente a las duras críticas del vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, quien calificó de “lamentables” los insultos de Milei hacia Lula, considerando que esa actitud “absolutamente grosera” perjudica a Argentina. Quirno se limitó a señalar: “Son juicios de valor. Pensamos que lo que hace Lula en Brasil no corresponde; para ellos, sí. Es un país soberano que toma sus decisiones, al igual que nosotros tomamos las nuestras.”









