El dólar cripto opera al margen del mercado cambiario tradicional y carece de regulación, lo que lo convierte en una alternativa más especulativa y arriesgada para quienes buscan protegerse de la inflación y las dificultades económicas.
Las distintas alternativas para acceder al dólar en Argentina son las siguientes: el dólar blue, que circula en el mercado informal y se cotiza a precios superiores al dólar oficial. Este último es controlado por el Banco Central, existiendo dos tipos de cotización: minorista y mayorista.
El dólar contado con liquidación (CCL) corresponde a una transacción en la que los inversores adquieren títulos argentinos en el mercado local y los venden en el exterior, permitiendo así la obtención de divisas para inversión.
Los dólares “cara chica” se refieren a los billetes de US$100 emitidos antes de 1996, que presentan una imagen de Benjamín Franklin de menor tamaño que en las versiones más recientes. Desde hace tiempo, los ahorristas en el mercado formal, bancos y casas de cambio están interesados en adquirir únicamente los billetes más nuevos, conocidos como “cara grande”.
Por su parte, el dólar tarjeta combina el precio del dólar oficial con un recargo del 30% en concepto de retención anticipada de Ganancias. Hasta el 22 de diciembre de 2024, este recargo llegó al 60%. Este tipo de cambio se aplica a todas las transacciones realizadas con tarjetas de crédito o débito en el exterior, incluyendo servicios como Netflix o Spotify.









