Un estudio de PxQ Consultora señala que el receso invernal generó aumentos significativos en sectores relacionados con el turismo, que afectan más a la canasta que mide la inflación en la capital que al Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional.
Entre los rubros con los mayores incrementos en julio se encuentran los servicios de alojamiento, que subieron un 29,1%; los paquetes turísticos, con un aumento del 26%; y los pasajes aéreos, que se incrementaron en un 21,7%. También se registró un alza del 1,8% en los alquileres de vivienda, otro elemento que tiene un peso considerable en el índice de la Ciudad.
La consultora señala que, al eliminar el efecto de los componentes turísticos y de alquiler, el índice nacional podría ser aproximadamente 0,9 puntos porcentuales inferior al de CABA. En términos simples, la inflación a nivel nacional volvería a estar cerca del 2%, cifra que coincide con las expectativas del mercado.
Es relevante destacar que, según el Observatorio del Ente de Turismo de la Ciudad, más de 594.000 turistas visitaron durante las cuatro semanas del receso invernal, generando un impacto económico superior a los $275.000 millones. La ocupación hotelera alcanzó picos del 77% en la tercera semana, con un promedio del 70% en todas las categorías durante las vacaciones.
A nivel nacional, la Cámara Argentina de Turismo (CAT) reportó que el movimiento turístico fue mayor que en las vacaciones de invierno de 2025, destacando el crecimiento del turismo receptivo y la alta ocupación en diferentes destinos respecto del año anterior.
El resultado final del IPC que divulgará el Indec dependerá de la evolución de otros rubros, especialmente de los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas, que representan cerca del 30% de la canasta.
El informe de PxQ ofrece diferentes escenarios. Si los alimentos aumentaron aproximadamente un 1,3% en julio, la inflación nacional podría ubicarse entre 1,8% y 2,1%. En cambio, si esa división presenta una variación cercana al 1,6%, el IPC nacional podría aproximarse al 2,3%.
Los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el BCRA, anticiparon un leve descenso en la inflación en los próximos meses: 1,8% en agosto, 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre y 1,6% en noviembre. Para diciembre, se pronosticó un ligero aumento a 1,8%, seguido de una nueva reducción a 1,7% en enero de 2027. El reporte indicó una variación de 21,8% para los próximos doce meses y 29,8% para todo 2026.
Además del efecto estacional del turismo, el índice en la Ciudad mostró un fuerte incremento de los productos estacionales, que subieron un 10,9% en el mes. También se observaron aumentos en precios regulados (+3%) y en la inflación núcleo (+2,2%).
En cuanto a las divisiones, Restaurantes y hoteles, Vivienda, Recreación y cultura y Transporte explicaron más del 60% de la variación total del índice. Entre los aumentos más significativos se encontraban hoteles, paquetes turísticos, pasajes aéreos, verduras, tarifas eléctricas y alquileres, mientras que la única baja considerable se registró en prendas de vestir y calzado (-1,6%), atribuida a liquidaciones por finalización de temporada.
El IPC de la Ciudad acumuló un incremento del 19,4% en los primeros siete meses de 2026, y la variación interanual se situó en 33,2%, representando un aumento de 0,6 puntos porcentuales en relación al mes anterior.








