El especialista destacó que muchas personas suelen almacenar alimentos en plásticos y luego los calientan directamente en este electrodoméstico, una práctica que debería evitarse para minimizar la exposición a los microplásticos.
Durante la conversación, Tartaglione también se refirió a los envases que tienen el marcado de ser seguros para el microondas. Aclaró que, a pesar de esta indicación, su consejo sigue siendo el mismo: preferir el vidrio.
El tema se planteó al hablar sobre acciones cotidianas que realizamos sin prestar atención. “Te voy a traer algo que hacemos cotidianamente los seres humanos y no nos damos cuenta. Vos tenés el microondas, ¿cómo calentás?”, preguntó Tartaglione.
Cuando uno de los conductores mencionó que utilizaba un recipiente de vidrio, el médico aprobó la elección: “Excelente”.
“El mensaje para ustedes en casa, para terminar con un mensaje saludable, es tratar de no meter en el microondas cosas de plástico, porque tienen microplásticos y sabemos hoy muy claramente que cada uno de nosotros en nuestro organismo tenemos gran cantidad que impactan en la salud”, enfatizó.
Luego, se le consultó sobre los envases que se indican como aptos para microondas. “¿Aun los que dicen que son aptos para microondas?”, se preguntó. Tartaglione respondió que “aun los que son aptos se sugiere no usarlos”.
Para sustituirlos, recomendó elegir recipientes de vidrio que estén diseñados para soportar el calor. “Lo que dice Robert es ideal: tener recipientes de vidrio para poner dentro del microondas, aptos para calor”, especificó.
El vidrio, además de ser capaz de resistir altas temperaturas cuando está debidamente fabricado, permite recalentar los alimentos sin necesidad de utilizar plásticos. No obstante, es fundamental asegurarse de que cada recipiente tenga las indicaciones adecuadas y que no presente rajaduras ni daños que puedan causar su rotura.
Además, se proporcionan guías de servicio con recomendaciones de expertos sobre cómo abordar problemas cotidianos relacionados con adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, trastornos de la conducta alimentaria y más.









