Sinner comunicó su retiro a través de un mensaje en sus redes sociales, donde declaró: “Aunque he estado trabajando duro con mi equipo y mi personal médico, hemos tenido que tomar la difícil decisión de que no podré competir en el US Open este año. Hemos vuelto a las pistas en Montecarlo durante los últimos días y nos hemos dado cuenta de que todavía necesito más tiempo para recuperarme de mi problema en la rodilla derecha. Obviamente estoy muy triste y decepcionado, ya que Nueva York ocupa un lugar especial en mi corazón. Tenía muchas ganas de volver y jugar en el ambiente electrizante frente a los grandes aficionados de allí.”
Su anuncio llegó poco después de que el español Carlos Alcaraz confirmara su regreso a la competición en el mismo torneo, tras recuperarse de una lesión en la muñeca que lo mantuvo alejado de las canchas durante cuatro meses. La ausencia de Sinner genera un cambio significativo en las expectativas del evento, dado que el italiano era considerado uno de los principales favoritos tras su triunfo en Wimbledon y su notable desempeño en la temporada.
La lesión del tenista se produjo a finales de julio durante una sesión de entrenamiento. Según sus allegados, Sinner comenzó a sentir molestias en la rodilla derecha al regresar de sus vacaciones tras Wimbledon. Desde entonces, ha estado recibiendo tratamiento en Turín, que incluyó terapias con ondas de choque para aliviar la inflamación. En la última semana, se dedicó a entrenamientos privados en Montecarlo junto a su entrenador, Simone Vagnozzi, en busca de sensaciones positivas que le permitieran evaluar su estado físico. Aunque las primeras pruebas indicaban que la articulación estaba en condiciones, el propio jugador no se sintió con la confianza necesaria para competir al más alto nivel.
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